EXIGE QUE NOS DEVUELVAN EL 90% DE LO COTIZADO EN NUESTRA VIDA LABORAL

(El Periscopio, 9/04/2012)

El Gobierno ha aprobado una amnistía fiscal para los evasores de impuestos. Lo justo es la igualdad en el pago de tributos. El Gobierno ha aprobado una amnistía fiscal para las fortunas evadidas a paraísos fiscales, cuantas opacas dentro y fuera del país y cualquier dinero negro. Los capitales que se regularicen sólo serán gravados con un 10% de impuestos. La necesaria igualdad ante la Ley exige que los asalariados recibamos igual trato. Nos sentimos discriminados –y lo que es casi peor- estúpidos por haber pagado lo que los evasores se quedaron íntegramente para ellos. De llevarse a cabo esa amnistía, lo justo es que sea general y con efecto retroactivo: lo ya abonado vuelve a nuestros bolsillos.

La idea –de Javier Peces- se complementa con muchos otros argumentos. Según el informe 2011 del Observatorio de Responsabilidad Social Corporativa, el 82% de las empresas del IBEX 35 tienen vinculación patrimonial con empresas domiciliadas en paraísos fiscales. Los Técnicos del Ministerio de Hacienda (Gestha).por su parte estiman que la grandes fortunas y las grandes empresas son responsables del 71,8% del total del fraude fiscal en España. Y eso que –dice en este caso la Organización Profesional de Inspectores de Hacienda (IHE)- los ingresos obtenidos en el extranjero están exentos del impuesto de Sociedades en España mientras que los gastos invertidos para ello sí tienen deducciones fiscales. “El mecanismo es muy simple: los ingresos no suman (computan) y los gastos financieros necesarios para obtener los ingresos sí restan (se deducen)”, dicen. Conocida la amnistía fiscal la rechazan frontalmente. Contradice, para empezar, el artículo 31 de la Constitución: “Todos contribuirán al sostenimiento de los gastos públicos de acuerdo con su capacidad económica mediante un sistema tributario justo inspirado en los principios de igualdad y progresividad que, en ningún caso, tendrá alcance confiscatorio”. Consideran también paradójico que se suban los impuestos a los que pagan y se les perdonen a los que no cumplen. Y creen que puede provocar un “derrumbe” de la conciencia fiscal de los contribuyentes con efectos muy perjudiciales sobre la economía española.

Miles de millones de euros perdidos que nunca más se pagarán porque el Gobierno les “perdona”. Si esta profunda arbitrariedad no tiene vuelta atrás, debemos reclamar el mismo trato y exigir la devolución del 90% de lo cotizado. Y. en todo caso, una tributación del 10%, como los amnistiados. La emigración a la que las erráticas políticas seguidas en España desde hace años nos abocan, serían mucho más asumible con ese patrimonio del que los ahora amnistiados –sin recargos, ni sanciones- disfrutan.

Al firmar la petición estarás enviando esta carta

Estimado señor Montoro:
El Gobierno del que Vd forma parte ha aprobado lo que han calificado de regularización de fortunas evadidas a paraísos fiscales, cuantas opacas dentro y fuera del país y dinero negro. Es decir, una amnistía fiscal en Román Paladino. Los capitales que se regularicen sólo serán gravados con un 10% de impuestos.
La necesaria igualdad ante la Ley exige que los asalariados recibamos igual trato. Nos sentimos discriminados –y lo que es casi peor- estúpidos por haber pagado lo que los evasores se quedaron íntegramente para ellos. De llevarse a cabo esa amnistía, lo justo es que sea general y con efecto retroactivo: lo ya abonado vuelve a nuestros bolsillos.
Tenga en cuenta los grandes beneficios de los que ya disfrutan los amnistiados y los alarmantes datos de la dimensión del problema que paso a recordarle:
Según el informe 2011 del Observatorio de Responsabilidad Social Corporativa, el 82% de las empresas del IBEX 35 tienen vinculación patrimonial con empresas domiciliadas en paraísos fiscales. Los Técnicos del Ministerio de Hacienda (Gestha).por su parte estiman que la grandes fortunas y las grandes empresas son responsables del 71,8% del total del fraude fiscal en España. Y eso que –dice en este caso la Organización Profesional de Inspectores de Hacienda (IHE)- los ingresos obtenidos en el extranjero están exentos del impuesto de Sociedades en España mientras que los gastos invertidos para ello sí tienen deducciones fiscales. “El mecanismo es muy simple: los ingresos no suman (computan) y los gastos financieros necesarios para obtener los ingresos sí restan (se deducen)”, dicen.
Su amnistía, Sr. Montoro, -como dice la IHE- contradice, para empezar, el artículo 31 de la Constitución: “Todos contribuirán al sostenimiento de los gastos públicos de acuerdo con su capacidad económica mediante un sistema tributario justo inspirado en los principios de igualdad y progresividad que, en ningún caso, tendrá alcance confiscatorio”. Sube los impuestos a los que pagan y se les perdonen a los que no cumplen. Y puede provocar un “derrumbe” de la conciencia fiscal de los contribuyentes con efectos muy perjudiciales sobre la economía española.
Miles de millones de euros perdidos que nunca más se pagarán porque su Gobierno les “perdona”. Si esta profunda arbitrariedad no tiene vuelta atrás, debemos reclamar el mismo trato y exigir la devolución del 90% de lo cotizado. Conscientes muchos ciudadanos de la situación de crisis que padecemos -y aunque en absoluto la hayamos creado- en todo caso podría aceptar una tributación del 10% de mis ingresos, como los capitales aflorados, desde luego por toda mi vida laboral. La emigración a la que las erráticas políticas seguidas en España desde hace años –la “herencia” ¡es tan amplia, larga y profunda estimado señor Montoro!- nos abocan, sería mucho más asumible con ese patrimonio del que los ahora amnistiados –sin recargos, ni sanciones- disfrutan.
A la espera de su respuesta, atentamente

*Explico ahora. Mi convicción es que hay que pagar impuestos. Todos y desde luego progresivamente, de una forma justa para el conjunto social, pero dada la arbitrariedad del Gobierno planteé hace unos días esta petición que al menos exprese nuestra protesta.

Para firmarla pincha aquí.

LA LUCHA SOCIAL EXISTE, Y LA IZQUIERDA Y LA DERECHA

(Nueva Tribuna, 8/04/2012)

Manel García Biel
Las movilizaciones sindicales que finalizaron con la Huelga General del 29M, han demostrado que la lucha social, antes denominada lucha de clases, sigue existiendo y ha vuelto a primera plana de la actualidad.

La actual crisis económica vuelve a poner de actualidad conceptos que durante mucho tiempo han sido puestos en cuestión y hasta enterrados por muchos. La crisis ha supuesto el renacer del conflicto y la lucha social. En nuestra sociedad se ha hecho evidente que existe un conflicto vivo entre la mayoría social que sufre las consecuencias de la crisis y una minoría que mantiene una situación de privilegio que llega a acentuarse.

La composición de las clases sociales ha cambiado en las últimas décadas. Han cambiado sus condiciones y hoy una gran parte de lo que se denomina clase media son asalariados que hasta ahora tenían un puesto de trabajo fijo. Es cierta la existencia de una multiplicidad de situaciones que crean colectivos diferenciados, empleados públicos, jóvenes sin trabajo, trabajadores precarios, parados, prejubilados y jubilados, etc. Pero también es evidente que la crisis y el reparto de sus costes ha permitido una cierta unificación de todos los perjudicados que forman parte de lo que se llamaba y podemos continuar llamando como clases populares. A este amplio colectivo social hay que añadir toda otra serie de capas sociales que objetivamente, aunque muchas veces no tengan conciencia subjetiva, son sus aliados potenciales al tener intereses coincidentes, porque también están sufriendo las consecuencias de la crisis y de la forma de afrontarla por parte de los gobiernos y de las políticas antisociales de derechas. Nos referimos a sectores que podíamos definir como pequeña burguesía, comerciantes y pequeños empresarios, la viabilidad de cuyos negocios se ve afectada por la repercusión directa tanto por la pérdida de poder adquisitivo de la población, que ahora consume menos, como por las dificultades que ellos mismos tienen de acceso al crédito lo que les dificulta la propia supervivencia de sus empresas.

Estamos viendo como la crisis provoca múltiples movimientos locales y espontáneos consecuencia del malestar derivado de diversas situaciones concretas, y que provoca, como reacción, que surjan movimientos como el 15M, así como plataformas diversas en defensa de la sanidad, educación, desahucios, contra actuaciones bancarias, etc. Son en muchos casos movimientos locales aislados que se sublevan contra consecuencias concretas de la crisis pero que están carentes de la capacidad de darle una respuesta global.

Y es aquí donde hay que situar la importancia de la movilización sindical. El sindicalismo confederal ha dado una respuesta no sólo a la Reforma Laboral, aspecto básico de la convocatoria de Huelga General, sino que le ha dado un carácter de contestación social más globalizador como demuestra el propio eslogan de la convocatoria "Se lo quieren cargar todo". Asimismo el movimiento sindical ha sido capaz de dar una respuesta política, no sólo aglutinando las fuerzas que se dicen de izquierdas, sino escogiendo la forma dilatada de la movilización y la fecha oportuna, después de las elecciones autonómicas andaluzas y asturianas, lo que ha ayudado a que la Reforma Laboral y la movilización tuviera un papel protagonista en el resultado electoral de las mismas que ha conllevado cerrar el paso al PP en el gobierno de estas comunidades.

La movilización sindical ha conseguido un amplio apoyo y acompañamiento social que ha convertido la Huelga General en un momento de gran movilización social como se vio en las grandes manifestaciones de febrero y marzo, ha sido sin duda una clara demostración del renacer de la lucha social. Y ha tenido un doble coste importante para el Gobierno del PP, tanto el que ha pagado en las elecciones autonómicas como el derivado de que la propia movilización y la Huelga General que ha afectado a su credibilidad, tanto a nivel nacional como internacional, todo ello agravado aún más por la repercusión derivada de los Presupuestos Generales, los cuales amplían la justificación de la movilización social.

La actualidad de la lucha social pone también de actualidad la existencia de formas diversas de entender la realidad social mediante la política. Vuelve a hacerse evidente que hay que sublevarse contra la actual concepción, propia de la derecha, de afrontar la salida de la crisis sólo a base de recortes y ampliación las desigualdades sociales. Se empieza a poner en cuestión la falsa concepción, actualmente hegemónica, de que sólo hay una política posible para afrontar la crisis que es la actualmente existente. Hay que abrir la perspectiva a que hay una forma diferente y más justa de hacer frente a la crisis, que apueste por la reactivación económica y no sólo por el ajuste puro y duro, al tiempo que trata que los costes de la crisis tengan un reparto más equitativo y justo. Hasta ahora las políticas de derechas llevadas a cabo por Zapatero y agravadas por Rajoy han hecho recaer el coste en una gran mayoría que pierde poder adquisitivo, derechos y condiciones sociales mientras se pone en cuestión la propia existencia del estado del bienestar. Asimismo sectores más acomodados y ricos, instituciones como la Iglesia, sectores responsables de la crisis como el financiero, e incluso delincuentes como los defraudadores, no están afectados por las medidas e incluso salen favorecidos.

Hay que reactivar y hacer renacer nuevamente políticas de izquierda, políticas de igualdad, de distribución de la riqueza en beneficio de la mayoría y especialmente de los sectores más desfavorecidos, de potenciación de la economía productiva y de futuro con especial dedicación a la formación y al I+D+i, reforzamiento del estado del bienestar, una fiscalidad justa y progresiva con persecución de la especulación y el fraude, y haciendo de la austeridad de las cuentas públicas un sinónimo de lucha contra la malversación y el despilfarro de recursos, a la vez que se potencian los servicios públicos y la sostenibilidad. Es decir hacer aparecer de nuevo en el escenario social políticas de izquierdas que durante mucho tiempo han estado desaparecidas bajo el predominio del social-liberalismo promovido por el PSOE. Ahora es el momento de la política de izquierdas con mayúsculas, confrontada con la derecha, al servicio de los intereses de la mayoría y alejada de planteamientos con débiles raíces ideológicas como han sido los planteamientos más tácticos que estratégicos de la izquierda mayoritaria que han representado los gobiernos socialistas.

El movimiento sindical, muchas veces denostado e injustamente criticado tanto por la derecha como por algunos supuestos elementos izquierdistas, ha sido de nuevo el eje vertebrador de la respuesta social y del retorno de la lucha social, ningún otro movimiento ni político ni social ha tenido su capacidad de movilización. Pero después de la respuesta ahora es el momento de la alternativa, que no alternancia, a la derecha y sus políticas, Hay que construir esa alternativa política, con planteamientos alternativos, diferentes, de izquierdas, que se confronte contra los de la derecha y sepa plantear una propuesta creíble y capaz de ilusionar a los sectores sociales que se han opuesto y movilizado contra las políticas de derecha hasta ahora hegemónicas. Una alternativa que debe plantearse en el ámbito del estado pero teniendo muy en cuenta la necesidad de contemplar su dimensión europea.

PLATÓN, AHORA NEOLIBERAL


Antonio Aramayona – ATTAC CHEG Aragón
Platón creyó haber encontrado la llave para tener una sociedad justa y equilibrada, cuyos ciudadanos fueran felices. Clasificó a los seres humanos en tres clases distintas, según sus inclinaciones naturales: trabajadores, guerreros e intelectuales. Los primeros debían hacer bien aquello para lo que estaban naturalmente dotados: comer, dormir, procrear y sobre todo trabajar. Si así lo hacían, sin rechistar ni cuestionarse nada, serían felices e incluso podrían subir de escalón en próximas vidas. Los guerreros debían dedicarse para alcanzar la felicidad a cosas arriesgadas y exigentes (ejército, policía, atletismo…). Tampoco ellos debían cuestionar si aquello funcionaba bien o mal, pues para eso estaban las personas pertenecientes a la tercera clase: los capitostes, los intelectuales, los únicos dotados de una visión global y certera de la realidad, dedicados a pensar sobre el interés general de la ciudadanía. Si cada uno está en su sitio, haciendo lo que debe, la sociedad resultante es justa, feliz y equilibrada.

Desde aquel entonces, hace ya más de 2.400 años, ha habido otros muchos intentos de convencer a la gente de que lo que mejor que puede hacer es asumir su condición personal y social, así como el estado de cosas existente en su entorno, y resignarse a lo que hay (básicamente, un reducido núcleo de ricos, privilegiados y bienvivivientes, y una amplísima mayoría de currantes y sobrevivientes). Eso sí, siempre se nos ha ido repitiendo el mensaje (=la estafa) de que, si somos buenos, la situación podría mejorar en un magnífico paraíso, una vez muertos, enterrados y definitivamente calladitos.

Hoy Platón parece pasear por nuestras calles y plazas, haberse colado en los titulares de la prensa, la radio y los telediarios. Hoy parece incuestionable para mucha gente que la sociedad tiene por su propia naturaleza unas castas, otrora llamadas "clases sociales", que no deben ponerse en cuestión por el bien de todos y el interés general de la sociedad. Ocurre, sin embargo, que estas ideas ya no las firma Platón, sino un ente con más vidas que un gato, que responde ahora al nombre de "neoliberalismo" y es adorado por una incondicional brigada de neocons.

Según ellos, los trabajadores han de trabajar, y punto. Se les da un salario para que coman, beban, vistan, salgan, consuman y procreen. Si alguno de ellos se muestra díscolo o disidente, se lo despide (ahora más barato, con menos papeleo y complicaciones, con mayor rapidez: para eso están los decretos-leyes). Se procura que haya siempre, incluso en tiempos de gran bonanza económica, una sustanciosa bolsa de desempleados, dispuestos a ingresar en el cuerpo de currantes por menor precio. Y a todo ello se le llama "libertad de contratación", "mercado de trabajo", "modernización de las condiciones laborales", "adaptación a la situación laboral europea" o "medidas necesarias para salir de la crisis al medio plazo".  Viene a ser como una de las viñetas que Andrés Rábago, El Roto, nos regaló recientemente en El País: un papá, una mamá y un niño están acodados en una barandilla; el padre pregunta; "¿Os acordáis de cuando había horizonte?". Y el niño pregunta, a su vez: "¿Cómo era, papi?"

Hay también en nuestra sociedad y en el mundo una segunda clase de personas, a cuyo cargo están encomendadas ingentes arsenales de destrucción y toda suerte de armamento. También hay policías (nos quedamos pasmados el pasado 29 de marzo viendo el gran número de antidisturbios exhibiéndose en las aceras mientras nos manifestábamos pacífica y cívicamente). Están al servicio de los intereses de quienes manipulan los hilos del poder y del dinero, se adjudican el nombre de "seguridad", aunque sobre todo hacen seguros a los amos del cotarro y dicen ser "fuerzas del orden", pero se trata del orden que conviene a los ricos y los poderosos.

La tercera clase son personas muy poderosas, se indultan y se amnistían sin reparos. No quieren que se las vea, toque o moleste. Antes hablaban francés e iban diciendo "laissez faire, laissez passer". Ahora, amparados tras el eufemismo "mercados", hacen y deshacen a su antojo: cuando les conviene, lo público y el Estado no deben inmiscuirse en sus asuntos; cuando les interesa, exigen que se hagan cargo de sus deudas, causadas por su codicia sin limites.

Platón escribió solo para el 15% de los atenienses, los ciudadanos (un 15% de la población entre los que había también muy ricos y de limitados recursos). Se "olvidó" del resto: los esclavos (37%), los inmigrantes legales (5%) y sobre todo, de las mujeres (el resto). Hoy nos seguimos olvidando de dos tercios de la población mundial, sumida en la miseria, la carencia de alimentos, agua potable, escuelas, centros sanitarios…, esquilmados sus recursos por la voracidad de las multinacionales y los especuladores.

Sin embargo, mal que les pese a los señores del dinero y de los medios, así como a sus servidores políticos, militares y policiales, otro mundo es posible y necesario.

FINLANDIA LANZA "SU" REFORMA LABORAL: MÁS PROTECCIÓN A LOS TRABAJADORES

(Vanguardia.com.mx, 9/04/2012)

Helsinki ha tomado medidas para proteger más a los trabajadores y los desempleados. Continua con el famoso "modelo escandinavo" mientras el sur de Europa liberaliza su mercado laboral.

En Finlandia, el Estado del bienestar sigue siendo una realidad concreta, e incluso más que antes. Cuando España anuncia el abaratamiento del despido, Finlandia toma medidas para proteger mejor a sus trabajadores. Con un crecimiento del 2,9% y el paro al 7,6% en 2011, pero sobre todo, un rating 'AAA' de parte de todas las agencias de calificación, Finlandia tiene toda la amplitud para proteger a su población activa de la mejor manera, y existir en Europa como un modelo económico alternativo.

A pesar de sus buenos datos macroeconómicos, las perspectivas en Finlandia seguían negativas en 2011 por el contexto general de la Unión europea y la fuerte inflación. El Gobierno conservador, presidido por Jyrki Katainen, decidió apostar por su mercado interior sin la menor intención de mejorar la competitividad.

Proteger los trabajadores y los desempleados
La primera legislación que ha puesto en marcha se aplica a los trabajadores temporales, que podrán beneficiarse de condiciones mínimas y términos de protección en cualquier trabajo, si no son iguales a las de los empleados de la empresa a la que han sido incorporados. La Ley de contratos de empleo, modificada de común acuerdo por los sindicatos, los empresarios y la administración, incluye medidas de mayor protección sanitaria y de seguridad, con el objetivo de ayudar a los empleados quedarse el tiempo más largo posible como población activa.

No sólo Finlandia protege a sus trabajadores, sino también a sus desempleados. La pérdida media de poder adquisitivo ha sido del 0,6% en 2011, por lo que las prestaciones básicas por desempleo pasarán de 25,74 euros a 31,36 euros al día, lo que representa un aumento de casi 120 euros al mes. La ayuda a la renta y el subsidio de vivienda también aumentarán, una persona soltera recibirá 461,05 euros al mes como ayuda básica a la renta.

El secreto: el acuerdo
En octubre de 2011, los interlocutores sociales también crearon un nuevo acuerdo tripartito, en el que el Gobierno sirvió como consejero. En fin de aceptar el aumento de las cotizaciones para pensiones, los sindicatos obtuvieron la reducción del impuesto sobre la renta del 0,2%.

Todas las partes se pusieron de acuerdo para elevar los salarios en una media del 0,6% en 2012, luchar contra la inflación y reducir las tasas profesionales para aumentar el poder adquisitivo de los finlandeses.

Ese mismo poder adquisitivo que preocupó a los medios y la población el año pasado, que sufrieron una inflación media del 3,42% en 2011. Mejorar las condiciones de vida de los parados, los ingresos de los trabajadores y las ayudas para la vivienda son las tres principales soluciones que permitirán ayudar a todos, hasta a los más vulnerables.

“EL HAMBRE ES OBRA DE LAS PERSONAS Y LA HUMANIDAD...

(Rebelion.org, 6/04/2012)

Éric Toussaintex relator especial de las Naciones Unidas sobre el derecho a la alimentación

1.- ¿Qué relación establece usted entre el endeudamiento de los países más industrializados y el hambre que atenaza una parte importante de la población africana?
Antes de responder a su pregunta, quisiera hablar de la extensión del desastre. La masacre anual de decenas de millones de seres humanos producida por el hambre es el escándalo de nuestro siglo. Cada cinco segundos muere de hambre un niño menor de 10 años, 37.000 personas mueren de hambre cada día y 1.000 millones, de los 7.000 que somos, quedan mutilados por la subalimentación permanente… y eso en un planeta que desborda riquezas.

El informe sobre la inseguridad alimentaria en el mundo elaborado por la FAO, que da las cifras de las víctimas, dice que la agricultura mundial en la etapa actual podría alimentar normalmente (2.200 calorías diarias por individuo adulto) a 12.000 millones de personas, o sea, casi el doble de la población mundial actual.

En el umbral de este nuevo milenio, por lo tanto no existe ninguna fatalidad, ninguna penuria objetiva. Un niño que muere de hambre cae asesinado.

Durante ocho años fui relator especial de las Naciones Unidas para el derecho a la alimentación. Este libro, Destruction massive. Géopolitique de la faim, es el relato de mis combates, de mis fracasos, de mis ocasionales y frágiles victorias y también de mis traiciones.

El problema de los que padecen hambre no es la disponibilidad general de alimentos en el planeta, sino su propio acceso a los alimentos, y esencialmente su falta de poder adquisitivo para comprarlos. El hambre estructural es la que mata cotidianamente debido a las fuerzas de producción insuficientemente desarrolladas en los campos del hemisferio sur. El hambre coyuntural, por el contrario, golpea cuando una economía se desploma bruscamente, a causa de una catástrofe climática o una guerra.

Vuelvo a su pregunta. La relación entre la deuda y la destrucción por el hambre es particularmente evidente en el combate contra el hambre coyuntural.

Entre 2008 y 2010, el Programa Alimentario Mundial perdió prácticamente la mitad de su presupuesto: era de 6.000 millones de dólares en 2008, y ahora es de 3.200 millones. Los Estados industriales se endeudaron masivamente para refinanciar a sus bancos… y han eliminado o reducido fuertemente sus contribuciones al PAM. Pero el PAM es el encargado de la ayuda alimentaria urgente en caso de catástrofe climática o de guerra.

En consecuencia, el Programa Alimentario Mundial no puede comprar alimentos suficientes para la ayuda urgente en caso de hambruna, como pasa ahora en el Cuerno de África, donde los funcionarios de la ONU rechazan todos los días la entrada de cientos de familias, refugiadas del hambre, en sus 17 campos de acogida instalados en la región. La deuda es responsable de la destrucción de miles de seres humanos.

2.- Bajo la misma perspectiva, ¿qué relación establecería usted entre la crisis bancaria y económica que estalló en los años 2007-2008 en los países más industrializados y la crisis alimentaria mundial, casi simultánea?
La crisis financiera de 2007-2008 provocada por la delincuencia bancaria tuvo en especial dos consecuencias. La primera: los fondos especulativos (hedge funds) y los grandes bancos se trasladaron después de 2008, abandonando los mercados financieros para orientarse hacia mercados de bienes primarios, principalmente agrícolas. Si observamos los precios de los tres alimentos básicos (maíz, arroz y trigo), que cubren el 75% del consumo mundial de alimentos, vemos que aumentaron de forma explosiva. En 18 meses, el precio del maíz aumentó un 98%, la tonelada de arroz pasó de 105 dólares a 1.010 dólares y la tonelada de trigo para harina dobló su precio desde septiembre de 2010, pasando a 271 euros. Esta explosión de precios produce beneficios astronómicos a los especuladores, pero mata en los barrios miserables a centenares de miles de mujeres, hombres y niños.

La segunda consecuencia es la carrera de los hedge funds y otros especuladores por las tierras cultivables del hemisferio sur.

Según el Banco Mundial, el año pasado, 41 millones de hectáreas de tierras cultivables fueron acaparadas por fondos de inversiones y multinacionales únicamente en África, con el resultado de la expulsión de los pequeños campesinos. Lo que se debe denunciar es el papel del Banco Mundial, y también del Banco Africano de Desarrollo, que financian estos robos de tierras. Para justificarse, estas organizaciones enuncian la teoría perniciosa de que la productividad agrícola en África es muy baja. Cosa cierta. Pero se debe aclarar que no es porque los campesinos africanos sean menos competentes o menos trabajadores que los campesinos franceses. Es porque esos países están estrangulados por su deuda externa. No tienen dinero para constituir reservas para casos de catástrofes ni para invertir en la agricultura de subsistencia. Es falso que la solución vendrá de la cesión de las tierras a las multinacionales.

Lo que hay que hacer es que esos países sean capaces de invertir en agricultura y de dar a los campesinos los instrumentos mínimos para aumentar su productividad: herramientas, riego, buenas semillas, abonos.

Un ejemplo: el 3,8% de las tierras africanas son de regadío. En todo el continente sólo existen 250.000 animales para el trabajo agrícola y algunos miles de tractores. Los abonos minerales, las semillas seleccionadas están, en gran medida, ausentes.

3.- ¿Cuál es la tesis central de su libro Destruction massive. La géopolitique de la faim?
El hambre es obra de las personas y la humanidad puede eliminarla. Los principales enemigos del derecho a la alimentación son la decena de sociedades transcontinentales privadas que dominan casi con exclusividad el mercado alimentario. Fijan los precios, controlan los stocks y deciden quién vivirá y quién morirá, porque solamente los que tienen dinero tendrán acceso a los alimentos. El año pasado, por ejemplo, Cargill controló más del 26% de todo el trigo comercializado en el mundo. Pero estos monopolios disponen además de organizaciones mercenarias: la Organización Mundial del Comercio, el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial. Estos son los tres jinetes del Apocalipsis. Si bien reconocen que el hambre es terrible, estiman que cualquier intervención en el mercado es un pecado. Para ellos, reclamar una reforma agraria, un salario mínimo o la subvención de alimentos básicos, por ejemplo, para salvar las vidas de los más pobres es una herejía. Según estos grandes trusts, que de forma conjunta controlan cerca del 85 % del mercado alimentario, el hambre solamente se vencerá en el momento en que se produzca la liberalización total del mercado y la privatización de todos los sectores públicos.

Esta teoría neoliberal es mortífera y oscurantista. La Unión Soviética se derrumbó en 1991 (fue una buena cosa). Hasta ese momento, una de cada tres personas vivía bajo un régimen comunista y el modo de producción capitalista estaba limitado regionalmente. Sin embargo, en 20 años el capitalismo financiero se extendió como la peste por todo el mundo. Y engendró una instancia única de regulación: el mercado mundial, la dichosa mano invisible. Los Estados perdieron su soberanía y la pirámide de los mártires ha crecido. Si los neoliberales tuvieran razón, la liberalización y la privatización habrían debido reabsorber el hambre. Ahora bien, se produjo justamente lo contrario. La pirámide de mártires no deja de crecer. La muerte colectiva debida al hambre se vuelve cada día más terrorífica.

Pero a pesar de su título —Destruction massive— mi libro es un libro de esperanza.

No hay impotencia en democracia. Existen medidas concretas que nosotros, ciudadanas y ciudadanos de los Estados democráticos de Europa, podríamos imponer de inmediato: prohibir la especulación en la bolsa de los productos alimentarios, hacer que se detenga el robo de tierras cultivables por las sociedades multinacionales, impedir el dumping agrícola, conseguir la anulación de la deuda externa de los países más pobres para que puedan invertir en la agricultura para la alimentación local, terminar con los agrocarburantes… Se puede obtener todo eso si nuestros pueblos se movilizan. Escribí Destruction massive. Géopolitique de la faim para fortalecer la conciencia de los ciudadanos. Y lo repito, mientras discutimos, cada cinco segundos muere de hambre un niño menor de diez años. Las fosas están allí. Y los responsables son identificables.

Además, tuvieron lugar enormes insurrecciones de campesinos —totalmente ignoradas por la prensa de Occidente— en numerosos países del Sur: en Filipinas, en Indonesia, en Honduras, en el norte de Brasil. Los campesinos invaden las tierras robadas por las sociedades multinacionales, luchan, mueren, pero también a veces salen victoriosos. George Bernanos escribió: «Dios no tiene otras manos que las nuestras».

El orden caníbal del mundo se puede destruir y se puede asegurar la felicidad material para todos. Tengo confianza: en Europa, la insurrección de las conciencias está próxima.

4.- Desde hace años, en particular como vicepresidente del Comité Consultivo del Consejo de los Derechos Humanos de la ONU, usted actúa con el fin de que se adopte un pacto u otro instrumento legal internacional que garantice los derechos de los campesinos a escala planetaria. ¿Hasta dónde se ha llegado, actualmente?
El proyecto de una convención internacional que proteja los derechos de los campesinos (derecho a la tierra, derecho a las semillas, derecho al agua, etc.) se someterá en junio a la Comisión de los Derechos Humanos. La convención materializaría el principio de la obligación extraterritorial de los Estados. En concreto: se podría considerar al Estado francés responsable de las violaciones de los derechos de los campesinos cameruneses o de Benín por las sociedades Vincent Bolloré o Vilgrain.

La batalla es incierta.

5.- ¿Qué utilidad pueden tener los análisis y las acciones del CADTM en el combate por el derecho a la alimentación, y más allá en un cambio radical en materia de derechos humanos?
El oscurantismo neoliberal envenena a la mayor parte de los gobiernos y a una gran parte de la opinión pública. Los análisis y los combates del CADTM son esenciales. Jean-Paul Sartre escribió: «Conocer al enemigo, combatir al enemigo». Esta doble exigencia está magníficamente asumida por el CADTM.

EL NUEVO CIUDADANO ESPAÑOL

(El periscopio, 7/04/2012)
 

Rosa María Artal

El nuevo ciudadano español habrá de saber que cualquiera de sus necesidades –vitales incluso- es menos importante para el gobierno que enriquecer a los mercados. Hay que pagar la deuda creada artificialmente a ese fin –lucrar en cantidades obscenas a unos cuantos- y a ello dedican en los presupuestos prácticamente todo lo que se va a recortar: más de 28.000 millones de euros y sólo para pagar los intereses de esa deuda. Vocación en el PP, esa prioridad la consensuó con Rajoy el entonces presidente Zapatero por mandato de Merkel y de la UE, en este orden. Y ya figura en nuestra Constitución reformada de urgencia este verano. Lo primero pagar los intereses de la deuda, los ciudadanos vienen después. Si sobra, y nunca sobra. Y cada vez menos. Si queréis más detalles sobre la especulación con la deuda en "La energía liberada". Por ejemplo, cómo se está comiendo a Grecia, Portugal… y casi todos los países que no sean Alemania.

De entrada –mientras "los mercados" no acucien más y están en barra libre-, este nuevo ciudadano español verá reducida la Educación en un 21,9%, Cultura un 15,1%, Investigación y Desarrollo un 25,6%. A la partida de becas le quitan 166 millones de euros, a pesar de que la vicepresidenta dijo que no sería así. Al fomento de empleo un 21,3% y al desempleo un 5,5%. A la mitad se deja el cuidado y ampliación de las infraestructuras. Pero, en Madrid al menos, se va suprimir la prohibición de construir en suelo rústico porque total la burbuja inmobiliaria solo nos ha costado una crisis descomunal y se lucraron unas cuantas gentes de bien.

Si es mujer, verá que se destina un 21,6 % menos a la lucha contra la violencia machista. Claro que como debe sufrirla "en el entorno familiar" y parir para ser auténticamente mujer se entiende el ahorro. Los cuidados a la dependencia se recortan un 5,7%. Pueden hacerlos las mujeres, gratis, entre parto y palo.

El nuevo ciudadano español debe tener mucho cuidado en no enfermar. Un problema cuando todos los elementos recortados inciden sobre la salud como suele explicar con gran tino Ángels Martínez Castells. Y además se le quita a la protección del Medio Ambiente un 31,2% con lo que respiraremos más porquería (aún) y todo lo que queráis añadir. Si tiene mala suerte de enfermar, ha de saber que Sanidad reduce sus partidas en un 6,8 % . Y que empieza a instalarse la certeza de que las enfermedades graves, con tratamientos caros, igual exigen un fuerte "co-repago".

Rajoy no tenía más remedio que acometer estas medidas porque la alternativa –sugiere- es el rescate. ¿Pues no le pasó lo mismo a Zapatero y el PP le acribilló? Ah, el nuevo ciudadano español tiene penalizado el uso de la memoria. Y si protesta, incluso pacíficamente, le viene encima una ley de endurecimiento penal que se va a enterar.

En estas condiciones, lo mejor que puede hacer un español es pertenecer a la Iglesia Católica a la que no se le toca un euro… o a la Casa Real que tan sólo sufre un 2% de merma. Es bueno también formar parte de "los mercados" que tienen preferencia, o ser especulador y así evadir impuestos y, si buenamente se quiere y sin consecuencias penales, lavar los dineros negros con un 10% de tributo.

Estas prerrogativas no están al alcance de todo el mundo, lo sé. Por eso, el Gobierno de Rajoy ha previsto en sus presupuestos recién presentados que ese ciudadano menos sano, más inculto y peor educado, pariendo –siempre que sea mujer ("auténtica") porque en otro caso es complicado-, cuidando dependientes, en paro y todo lo que os he contado, disfrute de otras compensaciones.

Un 13,6% crece nada menos el presupuesto del Consejo Superior de Deportes desde que el Sr. Wert, como máximo responsable, decidirá cuáles o qué promociona. Ciudadanos de cuerpos fuertes y entrenados, adelgazado cuanto se pueda su cerebro. También habrá una partida (así lo anunció Wert) para la promoción de la gran fiesta nacional de los toros. En eso va a contar con la entusiasta colaboración de Esperanza Aguirre que, como describe Javier Pérez de Albéniz, "quiere subvencionar visitas escolares de alumnos de 3º y 4º de la ESO a plazas de toros, para de esta manera fomentar el gusto por las corridas entre los jóvenes". Aguirre ha debido enternecerse con esta fotografía –una de las más crueles que recuerdo- donde se ve a dos dulces niñitas dando una patada a un animal ensangrentado que probablemente agoniza.

Ese nuevo ciudadano español dispondrá de cuantas misas y procesiones sea menester y también de un parque temático del juego, la ludopatía, el vicio, la vulgaridad y el entontecimiento: ¡Viva las Vegas español!

No se le puede pedir más al gran reformista al que se le hunde la bolsa, porque ha subido el paro y ya no tienen recato en contar que se van a quedar sin trabajo 600.000 personas más este año; y porque –tras dar cuentas a un enviado de Merkel (no de la UE siquiera, de la Alemania de Merkel)- su ministro tecnócrata puro le ha contado al Wall Street Journal que la deuda pública -que Zapatero mantuvo en los niveles más bajos de la acosada Europa-, se disparará al 80% en 2012. Qué festín de intereses, qué festín de tijera.

No, no se puede pedir más en 100 días de Gobierno. Menos mal que más adelante Rajoy "dará buenas noticias". Tan cierto como todo lo que prometió en campaña.

En el cerebro de este híbrido ciudadano español falta incrustar seriamente –las minucias de los medios conservadores son insuficientes- un chip que repita las 24 hora del día: ha sido la "herencia", ha sido la "herencia"…

LECCIONES BÁSICAS SOBRE SOBERANÍA

(Escolar.net, 3/04/2012)

MANIFIESTO DE 55 CATEDRÁTICOS DE DERECHO DEL TRABAJO Y LA SEGURIDAD SOCIAL

(ATTAC España, 2/04/2012)


Los abajo firmantes, catedráticas y catedráticos de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social, consideramos un deber cívico hacer pública nuestra opinión de expertos sobre la reciente reforma laboral aprobada por el Gobierno del PP, la cual introduce un cambio radical en el modelo constitucional de relaciones laborales, basado en dos pilares esenciales: un delicado equilibrio entre poderes empresariales y derechos sociales y un estímulo a las expresiones de diálogo social, articuladas de manera señalada a través de la negociación colectiva.

La norma de urgencia ha procedido a convulsionar la práctica totalidad de los elementos esenciales de ese modelo constitucional. Por lo pronto, ha desplazado el centro de gravedad normativo de las relaciones laborales desde el trabajo a la producción y al empleo, desde el trabajador y sus condiciones de trabajo a su "empleabilidad", mercantilizando sin miramiento alguno el trabajo y descontextualizando el marco en el que, desde sus orígenes y sin solución de continuidad, ha venido aplicándose, y ha de seguir haciéndolo, la norma laboral. Este texto legislativo, en segundo lugar, implanta un verdadero sistema de excepción en las relaciones laborales, otorgando poderes exorbitantes al empresario a la vez que destruye las bases fundamentales del poder contractual colectivo autónomo en la regulación de las condiciones de trabajo. La constante reducción de los derechos de los trabajadores se acompaña de una progresiva afirmación de la unilateralidad empresarial sin control ni contrapeso. En suma, la flexibilidad unilateral conferida al empresario, además de despreciar las reglas consensuadas por los propios interlocutores sociales apenas dos semanas antes, aleja nuestro sistema jurídico del modelo social europeo, aproximándolo a antañones modelos autoritarios, de manera oportunista recuperados ahora en nombre de la libertad de empresa. En tercer lugar, la negociación colectiva deja de entenderse como un instrumento de corrección de las desigualdades contractuales, habiendo sido objeto, ella misma, de una flexibilización que altera su posición en el sistema de fuentes. La prioridad aplicativa concedida sin restricción alguna a los convenios de empresa y la supresión del régimen hasta ahora vigente de ultraactividad, además de poder generar un no deseable incremento de la conflictividad social, concibe al convenio colectivo como un simple utensilio al servicio de los intereses subjetivos empresariales, sustituible o modificable a su sola voluntad. La inaplicación de todas las condiciones de trabajo, incluso las salariales, del convenio sectorial expresa una concepción legal decididamente contraria al sistema vigente de negociación colectiva y a su estructura autónoma. En un contexto semejante, en fin, la garantía constitucional de la fuerza vinculante del convenio colectivo queda por completo desarbolada.

La regulación del despido, que se presenta de manera rutinaria como una forma de crear empleo, obedece realmente a un diseño destinado a otorgar fáciles y baratos mecanismos de liquidación y ajuste de plantillas, tanto en el sector privado como en el sector público. Y de hacerlo, adicionalmente, al margen de todo control. Desde luego, del sindical; pero también del administrativo e, incluso, del judicial. Como confiesa sin disimulo alguno el preámbulo de la norma, el propósito de la reforma es impedir el juicio de adecuación – con un evidente tono despectivo, el legislador excepcional lo denomina "juicio de oportunidad"- de los jueces sobre los despidos decididos por el empresario a partir de una definición justificativa que se mueve entre los dos extremos a descartar por cualquier legislador socialmente sensible: la mayor discrecionalidad y la más concreta identificación. La nueva regulación del despido no tiene más finalidad que reducir los costes del despido ilegal o improcedente, rebajando las indemnizaciones y suprimiendo los salarios de tramitación. Además de todo ello, y apartándose de manera grosera de los propósitos confesados de lucha contra la dualidad de nuestro mercado de trabajo, la reforma ahonda la precariedad mediante dos criticables medidas: la implantación de un contrato especial (de "apoyo de emprendedores"), cuya característica más llamativa reside en la posibilidad de despido libre durante un año de duración, y el encadenamiento de contratos de formación para los jóvenes, que pueden estar formándose hasta los 32 años en una misma empresa para el ejercicio de los más dispares e inconexos oficios.

Pero más allá de la crítica a sus contenidos concretos, queremos llamar la atención sobre el cambio de modelo que el RDL 3/2012 induce. Es éste un modelo opuesto al que conforma nuestra Constitución, el de la democracia social en una economía de mercado, que arbitra un equilibrio complejo entre el pluralismo social y la intervención normativa de tutela de los derechos laborales, y que sitúa en el centro de la regulación de las relaciones laborales a la negociación colectiva dotada de fuerza vinculante. En el diseño constitucional, la empresa es un territorio en el que el poder privado del empresario resulta racionalizado en su ejercicio mediante el reconocimiento de derechos de participación a los trabajadores. Este modelo nada tiene que ver ni con la concepción de la empresa como un ámbito de exclusiva gestión por el empresario ni con la noción del empresario como "el señor de su casa".

Y es que las exigencias de equilibrio presupuestario que impone la Unión Europea ni exigían ni exigen en modo alguno una reforma de las relaciones laborales como la adoptada, contraria al Estado social y democrático de Derecho, potenciadora del poder normativo unilateral del empleador y hostil a la acción colectiva de los sindicatos. Por lo demás, y no es lo de menos, la reforma laboral presenta numerosos puntos que contradicen directamente derechos y principios constitucionalmente reconocidos y desarrollados por una extensa jurisprudencia del Tribunal Constitucional, tanto en lo que se refiere al derecho al trabajo como al derecho de libertad sindical. Y además es en una gran parte contraria a los compromisos internacionales asumidos por España, tanto respecto a la Carta de Derechos Fundamentales europea como a los Convenios de la OIT sobre libertad sindical, fomento de negociación colectiva y terminación de la relación de trabajo.

Firmantes
- Alemán Páez, Francisco (UCórdoba)
- Alfonso Mellado, Carlos Luis (UValencia)
- Álvarez de la Rosa, Manuel (ULa Laguna)
- Aparicio Tovar, Joaquín (UCastilla-LaMancha)
- Ballester Pastor, Maria Amparo (UValencia)
- Baylos Grau, Antonio (UCastilla La Mancha)
- Cabeza Pereiro, Jaime (UVigo)
- Camas Roda, Ferrán (UGirona)
- Camps Ruiz, Luis (UValencia)
- Castiñeira Fernández, Jaime (USevilla)
- Correa Carrasco, Manuel (UCarlos III de Madrid)
- Cruz Villalón, Jesús (USevilla)
- Domínguez Fernández, Juan José (ULeon)
- Escudero Rodríguez, Ricardo (UAlcalá de Henares)
- Fernández López, María Fernanda (USevilla)
- Ferrando García, Francisca (UMurcia)
- Garate Castro, Javier (USantiago de Compostela)
- Galiana Moreno, Jesús (UMurcia)
- García Becedas, Gabriel (UAutónoma de Madrid)
- García Ninet, José Ignacio (U de Barcelona)
- Garrido Pérez, Eva (UCádiz)
- González Posada, Elías (UValladolid)
- Goñi Sein, Jose Luis (U Pública Navarra)
- Gorelli Hernández, Juan (UHuelva)
- López Gandía, Juan (UPolitécnica de Valencia)
- López López, Julia (UPompeu Fabra de Barcelona)
- Luján Alcaraz, José (UMurcia)
- Martínez Abascal, Vicente Antonio (URoviraVirgili deTarragona)
- Martínez Barroso, María de los Reyes (ULeón)
- Mella Méndez, Lourdes (USantiago de Compostela)
- Molero Marañón, María Luisa (UReyJuanCarlos de Madrid)
- Molina Navarrete, Cristóbal (UJaén)
- Monereo Pérez, José Luis (UGranada)
- Moreno Vida, María Nieves (UGranada)
- Navarro Nieto, Federico (UCórdoba)
- Nogueira Guastavino, Magda (UAutónoma de Madrid)
- Ojeda Avilés, Antonio (USevilla)
- Olarte Encabo, Sofía (UGranada)
- Palomeque López, Carlos (USalamanca)
- Pardell Vea, Agnes (ULerida)
- Pérez del Río, Teresa (UCádiz)
- Puebla Pinilla (de la), Ana (UAutónoma de Madrid)
- Quesada Segura, Rosa (UMálaga)
- Ramírez Martínez, Juan Manuel (UValencia)
- Rodríguez Escanciano, Susana (ULeón)
- Rojas Rivero, Gloria (ULa Laguna)
- Rojo Torrecilla, Eduardo (UAutónoma de Barcelona)
- Tortuero Plaza, José Luis (UComplutense de Madrid)
- Tudela Cambronero, Gregorio (UAutónoma de Madrid)
- Sanguinetti Raimon, Wilfredo (USalamanca)
- Valdeolivas García, Yolanda (UAutónoma de Madrid)
- Valdés Dal-Re, Fernando (UComplutense de Madrid)
- Valdés de la Vega, Berta (UCastilla-LaMancha)
- Vicente Palacio, Maria Arantzazu (UJaume I de Castellón de la Plana)
- Vida Soria, José (UGranada)

DESCARGA EL NUEVO NÚMERO DEL PERIÓDICO MADRID 15M

(Madrid 15M, 2/04/2012)
 
El rotativo será de difusión gratuita y tendrá por el momento 16 páginas a color, en formato tabloide. Se distribuirá en cualquier lugar, todos somos repartidores potenciales. Queremos llegar masivamente a la ciudadanía, ocupar un espacio en la información escrita independiente. Se podrá encontrar en establecimientos, en la red de transporte, en la calle, en tu comunidad de vecinos... Cualquier sitio es bueno para romper el control social que se ejerce a través de los medios de masas.

Entre los contenidos ofrecidos en este número 2 se encuentra un especial sobre la Huelga General del 29M contra la reforma laboral; información de la actividad de las asambleas en los barrios; reportajes sobre la Semana de Lucha por el Derecho a la Vivienda, un especial en las páginas centrales de la Consulta Social sobre el Canal de Isabel II, dación en pago, Occupy Wall Street , la "Marea" roja; y artículos de opinión de Daniel Albarracín y Moncho Alpuente, sin olvidar las geniales colaboraciones de "El Roto" con sus viñetas.

Aqui teneis la versión online del número 2 de Madrid15M:
http://madrid15m.org/publicaciones/madrid15m_n_2.pdf

Publicaciones en pdf para descargar:
- Número 0
- Número 1
- Número 2

Pedido de ejemplares: Puedes enviar un correo a administracion@madrid15m.org o ponerte en contacto con la asamblea de tu barrio.

NOTA: Debido a la avalancha de mails, pedimos paciencia...

Ya está disponible el Número 2. Las personas y asambleas que han encargado "bonos" podrán recoger ejemplares en el mismo EKO. Antes de esa fecha, se recomienda comprobar que los pedidos están correctamente anotados en el siguiente enlace.

La financiación correrá a cargo del propio 15M, canalizada a través de sus asambleas, y será pública y publicitada (al igual que la labor de redacción). Se ha creado un sistema de bonos, o participaciones numeradas de 5 euros que se repartirán entre las asambleas para facilitar la gestión de los pedidos.

UN TRATAMIENTO DE ELECTROSHOCK

(Nueva Tribuna, 2/04/2012)

Manuel Lago
 
En una situación de extrema incertidumbre como la actual, la obligación fundamental de un gobierno responsable es la de aportar claridad, decisión y liderazgo. Confianza en definitiva. Mientas que España ocupa las portadas de los periódicos como el principal problema de la zona euro, la presentación del presupuesto se ha retrasado varios meses tan solo por intereses electorales del partido del gobierno. Y cuando se presentan es con un presidente desaparecido y en una de rueda de prensa casi esperpéntica en la que solo se informa de generalidades retrasando, otra vez, hasta el martes los detalles del mismo. Un disparate.

Aún así, ya se saben algunas cosas significativas que no resultan nada tranquilizadoras. Primero, que los 12.900 millones en los que se recorta el gasto son en la Administración General del Estado, que gestiona tan solo el 20% del gasto total y que, por lo tanto, el ajuste en el conjunto de las administraciones, Seguridad Social, Comunidades Autónomas y Administración Local, será sensiblemente superior.

Segundo, que a pesar de las declaraciones demagógicas de austeridad, el gasto corriente de la administración se reduce tan solo el 2,5% en comparación con 2011 mientras que el gasto de capital, esto es la inversión pública, se desploma en más del 36%. Tercero la distribución funcional de los ajustes revela que los efectos negativos del recorte afectan especialmente a la economía, al empleo, a la protección social y a la política de solidaridad. En concreto, la inversión pública se reduce en 5.477 millones y al Centro para el Desarrollo de la Tecnología industrial (CDTI), una pieza básica en el cambio del modelo productivo, se le condena a su práctica desaparición al quitarle 442 millones, el 82% de su presupuesto.

Se reduce el presupuesto del Servicio Público de Empleo en 2.458 millones de euros, lo que convierte en papel mojado la idea de dar prioridad a la lucha contra el desempleo de la que habla el gobierno. En la protección social se hace desaparecer en la práctica el sistema de protección a la dependencia al eliminar 283 millones de euros y en educación se recortan otros 830 millones de euros. Por último se liquida la ayuda a los países pobres, la cooperación al desarrollo, porque el gobierno de Rajoy les da un tijeretazo de más de 1.400 millones.

La conclusión es evidente. El presupuesto de 2012 supondrá menos crecimiento económico, menos desarrollo industrial y tecnológico, menos empleo, mas paro, menos protección social y casi nada de solidaridad. Y esto no es una opinión parcial sino el cuadro macroeconómico presentado por el gobierno el 2 de marzo.

La estimación oficial del gobierno es que en 2012 la demanda nacional, que es la suma del consumo y de la inversión tanto pública como privada, caiga en 2012 el 4,6%, lo que va a provocar una recesión de la economía con una caída del PIB del -1,7% ,que supondrá una destrucción de 650.000 empleos disparando la tasa de paro hasta más del 24%.

Este cuadro de los horrores no es, aunque lo pueda parecer, una crítica demagógica de la oposición parlamentaria o de los sindicatos, es la previsión oficial del propio gobierno. Porque el presidente Rajoy se olvida que los objetivos reales de la política económica tienen que ser el crecimiento económico y el empleo y que el equilibrio presupuestario es solo una variable instrumental. Un tratamiento de electroshock para equilibrar las cuentas al precio de provocar la caída en una gravísima recesión y superar la barrera de los seis millones de desempleados, una barbaridad que la sociedad española no le va a perdonar.