YO NO SOY DÉFICIT

(Nueva Tribuna, 8/05/2012)

Rafael Fernando Navarro

Me he mirado al espejo esta mañana y he llegado a una conclusión de que yo no soy déficit. No estoy en deuda conmigo mismo porque la palabra, la libertad, el derecho al trabajo, a la salud, a la educación, a la vejez me los he otorgado desde dentro, desde mi propia hechura humana. No son regalo de nadie y por nadie están hipotecados. Nadie puede en consecuencia embargarlos, expropiarlos, usurparlos porque entrañaría un ataque directo al ser que soy, a la intimidad que soy, al proyecto que soy.

Cuando los gobiernos piensan que están por encima del ser humano se convierten en dictadores, en campos de concentración donde se desguaza la aventura de ser hombre para convertirla en piezas aprovechables con las que se puede comerciar para sacarle una rentabilidad y entregarlas a quien las compre para su mejor beneficio y aprovechamiento. El capitalismo se convierte así en un inmenso almacén, perfectamente clasificado, un mercado inconmensurable al que puede acudir el dinero y convertir en ganancias lo que es inservible aislado del conjunto del negocio. Los que disponen del dinero se creen con el derecho a comprar al que no lo tiene. Y el que nada tiene se entrega porque el estómago es un grito con ecos desesperados.

Una vez apropiado en la infame subasta de la pobreza, del hambre, de la miseria, el capital se arroga la prerrogativa de otorgar trabajo, salario, disponibilidad, despido, alteración de horario, destino espaciotemporal y todo aquello que exige la ganancia de quien se atribuye la propiedad frente a la mercancía, pura mercancía, pagada al precio de antojo o de mercado en rebajas.

Hay crisis, dicen. Y en el vientre de esa crisis crece el chantaje como arma pendular que va y viene sobre el mundo del trabajo. El empresario sostiene que da de comer a quince familias cuando la realidad es que quince familias dan de comer al empresario. El que posee el dinero crea país, cuando en realidad quien hace crecer al país es el trabajo o en el mejor de los casos la simbiosis de ambos. El dinero sin trabajo es una joya guardada en un cofre. El trabajo es el que da al dinero capacidad de lucirse y de adornar la vida. El que está en la cúspide nunca se sostiene a sí mismo. Necesita siempre de quien lo mantenga sobre sus espaldas.

Hay crisis, dicen. Y lo que llaman reformas son medios de destrucción de unos derechos que no son otorgados por el capital ni por gobierno alguno. Y por tanto cuando son recortados se convierten en derechos agredidos, expropiados, atacados. Y es lícita la rebelión, estricta necesidad la reclamación y autodefensa la exigencia de su devolución.

Hay crisis, dicen. Y amparados en esa crisis los gobiernos fabrican 24 millones de parados en Europa, de los cuales seis corresponden a España. Han estrujado los sueños, las esperanzas, la alegría y los estómagos de 24 millones de personas, atadas a sus familias, a su salud, a su educación, a su vejez, a su dependencia. No resulta digerible que esos desahuciados de la vida paguen una crisis de la que no son autores ni que sus vidas sean inmoladas en el altar del euro, de la prima de riesgo, de los mercados o de Merkel emperatriz. ¿Se acuerda alguien de que se iba a refundar el capitalismo? Sarkozy construyó la frase (no llegó a la categoría de idea) y se olvidó cuando el capitalismo le susurró que ya era lo suficientemente perverso como para añadirle nuevos adornos. Un día Merkel tiró a la basura la refundación e impuso criterios decisivos que demostraran las consecuencias de una realidad dominante y dominadora. Y en esas estamos. Europa tiene un eje alrededor del cual gira hasta el mareo, el vómito y el desmayo definitivo.

Hay crisis, dicen. Pero deberíamos tomar conciencia de que el elemento que puede solucionarla nunca puede pasar por encima de lo humano. Europa no puede ser una simbiosis de látigos y de elegantes esclavos de corbata hipotecada, de coche hipotecado, de vivienda hipotecada sometido al contrato del miedo. Nos estamos quedando sin libertad, sin opciones libres de voto (pregunten por Grecia o Italia) Incluso cualquier gobierno salido de las urnas está sometido a los designio supremos de la moneda. Los gobiernos no gobiernan. Simplemente podan el jardín para que posen sus pies manchados los mercados vestidos de limpio.

No somos un déficit. Somos la grandeza de quien posee una fuente interior de derechos que nadie puede arrebatar. Y si alguien lo intenta debería verse las caras con una humanidad puesta en pie como un río rebelde.

DEBE TRATARSE DE UN EQUÍVOCO

(Nueva Tribuna, 8/05/2012)

Pascual Mogica Costa

El Gobierno de Mariano Rajoy, ha decidido prestar miles de millones de dinero público a un interés del 8% a Bankia y su presidente, Rajoy, ha confirmado que está en disposición de inyectar el dinero público, el de todos los españoles, que haga falta para salvar la mala situación de la banca. Cuando uno oye y ve este tipo de cosas lo primero que piensa es que debe haber un malentendido y que la noticia no es real, ya que lo que los españoles están pidiendo al Gobierno del Partido Popular es que debería instar a los bancos a que dieran dinero a las empresas, a los autónomos y a las familias y no al revés como está resultando ser. Se suben los impuestos a los ciudadanos, se rebajan sueldos y pensiones, se le hurta dinero a la Sanidad y a la Educación, se reduce el fondo para becas, se sube el costo de las tasas universitarias, se establece el "repago" de los medicamentos a los jubilados y se les sube el porcentaje a pagar a los pacientes por los fármacos que consumen, en definitiva se le da a los ciudadanos por los cuatro costados, y ese dinero que se recauda y se ahorra resulta que va a parar a los bancos. A los máximos responsables del desastre económico que sufre este país. Lo de Bankia ya clama al cielo y más bien es de juzgado de guardia, no es admisible que un banco que tiene que ser prácticamente rescatado con dinero público le pague al que hasta ahora ha sido su presidente, Rodrigo Rato, 2,05 millones de euros en 2011. Pero esto funciona así, como ha funcionado siempre, es decir haciendo más ricos a los ricos y más pobres a los pobres. Esta es una moda, una tendencia, que no ha variado nunca, ni creo que nadie espera que algún día sufra un cambio. Antes había bandidos generosos que le quitaban el dinero a los ricos para dárselo a los pobres, ahora las cosas han cambiado y son los gobiernos, los modernos bandoleros, los que le quitan el dinero a los pobres para dárselo a los ricos.

El 11 de noviembre de 2011, nueve días antes de las elecciones generales que llevaron al PP al poder, Miguel Martín, presidente de la Asociación Española de Banca (AEB) decía, dando un toque de atención al gobierno que saliera elegido a través de las urnas manifestando lo siguiente: "Haya cambio o no de partido en el Gobierno, el que salga elegido no tendrá ni 100 días para presentar su programa y explicar cómo lo van a hacer frente a la realidad". Añadiendo a continuación que las medidas que se tomen deberán ir "contra los desequilibrios, la falta de competitividad y la sostenibilidad de las finanzas públicas" y llegó a más diciendo: "Si no lo hace en este sentido, se lo van a hacer". Evidentemente el presidente de la AEB se refería al programa de Gobierno. Hay que reconocer que Miguel Martín, ha cumplido su palabra: La banca le ha hecho el programa al Gobierno de Mariano Rajoy. No hay más que verlo.

Considero que al igual que lo está haciendo con la banca, el Gobierno de Rajoy, debería prestar también dinero a los empresarios sea cual fuere su nivel, a los autónomos y a las familias y debería hacerlo aplicando los mismos plazos de amortización y el mismo tipo de interés, todo ello con el fin de que las empresas puedan desenvolverse mejor y para que las familias puedan adquirir su vivienda y otros bienes de consumo, lo que sin duda alguna, a pesar de lo que el Gobierno cree, se activaría el consumo y por tanto la creación de puestos de trabajo. Pero por lo visto aquí se trata de mantener al capital en condiciones óptimas sin que esto vaya en beneficio de los demás. Estas medidas para nada sirven a la sociedad española en general.

#1215M: RECOPILACIÓN DE ACCIONES, MOVILIZACIONES Y MAPA DE PLAZAS TEMÁTICAS



Acciones Madrid Mayo 2012
madrid.tomalaplaza.net

Más info y material gráfico: http://bit.ly/Joc86B #12M15M

















Rutas de las marchas del sábado 12 de mayo
madrid.tomalaplaza.net

A lo largo del día saldrán marchas desde pueblos y barrios que confluirán a las 19h en 4 puntos de encuentro y continuarán hasta Sol.



Y para saber lo que pasa a nivel estatal... aquí tenemos el enlace: Toma la plaza
Esta página recoge contenidos para la próxima movilización global #12M15M. Es un espacio abierto en el que informarte,compartir y contribuir con nuevos materiales. El 12 de mayo volvemos a las plazas y queremos que elijáis vosotr@s los motivos para hacerlo. Para ello,utiliza los pad colaborativos

EL AGUJERO DE BANKIA EN CINCO CIFRAS QUE SE ENTIENDEN

(Escolar.net, 7/05/2012)

7.000 millones de euros. Es lo que el Gobierno calcula que tendrá que prestar a Bankia para empezar a hablar. No está claro si hará falta más dinero y tampoco que vayamos a cobrar. Tampoco es el primer cheque: el Estado ya había prestado antes otros 4.465 millones, hace dos años. En total, son 11.465 millones: más que todo el hachazo en educación y sanidad (10.000 millones), casi seis veces más que los recortes en Ciencia e I+D (2.000 millones), tres veces lo que se ahorró con la bajada de sueldos de los funcionarios (4.000 millones) o más de siete veces lo que se recortó al congelar las pensiones (1.500 millones).

12.992 millones de euros. Es lo que se supone que valía Bankia según su propia contabilidad, su valor en libros hace algo menos de un año. Para la salida a bolsa, el 20 de julio de 2011, se ofreció un descuento del 60% sobre esta cantidad para motivar a inversores a entrar en este pastel. Ni aún así: desde que cotiza, el valor de Bankia (el de la bolsa, no el de los libros) se ha reducido un 38% más.

4.600 millones de euros. Es lo que hoy vale Bankia, según su capitalización bursátil de ayer. Es decir: los mercados valoran a esta entidad financiera en un tercio de lo que el Estado tendrá que poner para reflotarla a ella y a su matriz, el BFA, que es una especie de banco malo donde el genio financiero de Rodrigo Rato dejó toda la basura del ladrillo para ver si así podía aguantar. Es obvio que el dinero público prestado difícilmente va a volver.

2,34 millones de euros. Es lo que cobró Rodrigo Rato el año pasado (más el variable) por su excelente gestión. Equivale a 260 salarios mínimos interprofesionales. Es decir, un trabajador que cobre el SMI tardaría dos siglos y seis décadas en ganar lo que Rato se levantó en 2011.

1,2 millones de euros. Es la indemnización máxima a la que tiene derecho Rodrigo Rato por su amable dimisión. En realidad, poco dinero: su sustituto como presidente de Bankia, José Ignacio Goirigolzarri, se llevó 68,7 millones de euros tras jubilarse con 55 años del BBVA. Para que un empleado con el SMI pudiese cobrar una cantidad así, necesitaría 7.600 años de trabajo.

SALIR DE LA AUSTERIDAD

(ATTAC España, 7/05/2012)

Ignacio Ramonet – Consejo Científico de ATTAC España

"La mejor fortaleza de los tiranos, es la inacción de los pueblos" (Maquiavelo)
Como una sensación de asfixia. Es lo que padecen muchos ciudadanos en varios países de la Unión Europea (UE), afectados por tanta reducción, tanto recorte y tanto ajuste. Una sensación agudizada por la comprobación de que la alternancia política no modifica la "furia austeritaria" de los gobernantes.

En España, por ejemplo, a una sociedad vapuleada por las brutales ­medidas de ajuste adoptadas a partir de mayo de 2010 por el Presidente (socialista) José Luis Rodríguez Zapatero, el candidato del conservador Partido Popular (PP) Mariano Rajoy prometió, durante la campaña de las elecciones generales del pasado 20 de noviembre, el "cambio" (1) y "devolver la felicidad". Venció con mayoría absoluta. Pero nada más tomar posesión de su cargo, emprendió a su vez la más agresiva operación de recortes sociales de la historia reciente de ­España.

Lo mismo ocurrió en otros Estados; en Grecia, por ejemplo, o en Portugal. Recordemos que, en este país, en junio de 2011, el socialista José Sócrates, después de imponer cuatro impopulares programas de "disciplina fiscal" y aceptar un no menos detestado plan de rescate de la troika (2), perdió las elecciones. Pero el vencedor conservador, Pedro Passos Coelho, ­actual Primer Ministro, muy crítico antes con las políticas de recortes de los socialistas, no tardó en afirmar, una vez elegido, que para cumplir con las exigencias de la UE, su objetivo era "aplicar una dosis aún mayor de austeridad" (3)…

¿De qué sirven entonces las elecciones si en lo esencial, o sea las políticas económicas y sociales, los nuevos gobernantes hacen lo mismo (incluso en peor grado) que los precedentes? Quienes se hacen esta pregunta dudan, de hecho, de la democracia. En el marco de la Unión Europea, se ha perdido el control ciudadano sobre una serie de decisiones que determinan la vida de la gente. En realidad, las exigencias –prioritarias– de los mercados están limitando seriamente el funcionamiento democrático. Muchos gobernantes (de izquierda y de derecha) están convencidos de que los mercados tienen siempre razón. Y de que el problema, según ellos, es precisamente la democracia, el debate público. Prefieren inversores competentes a "electores inconscientes".

Por su parte, los ciudadanos tienen el sentimiento de que, dictada por los mercados, existe en Europa hoy una agenda oculta con dos objetivos concretos: reducir al máximo la soberanía de los Estados y desmantelar por completo el Estado de bienestar. Si quedan dudas a este respecto, basta leer las recientes declaraciones de Mario Draghi, presidente del Banco Central Europeo (BCE), en las que afirma: "El modelo social europeo está muerto y quien dé marcha atrás en los recortes presupuestarios provocará una sanción inmediata de los mercados (…) En cuanto al Pacto Fiscal europeo (4), se trata en realidad de un avance político mayor porque gracias a ese tratado los Estados pierden una parte de su soberanía nacional" (5). Más claro, imposible.

En realidad vivimos en una suerte de despotismo ilustrado en el que la democracia se define menos por el voto o por la posibilidad de escoger, que por el respeto de reglas y tratados (Maastricht, Lisboa, MEDE (6), Pacto Fiscal) adoptados ­hace tiempo o en vías de rati­ficación ante la indiferencia ­general, y que resultan verdaderas cárceles jurídicas sin posible evasión.

De ahí, de nuevo, las preguntas de tantos ciudadanos defraudados: ¿sirve de algo votar, si estamos condenados a elegir gobernantes cuya función consistirá en aplicar reglas y tratados definidos una vez por todas? (7).

Tenemos un caso de "disimulación democrática" ante los ojos: ­precisamente el del Pacto Fiscal europeo. ¿Por qué no existe un debate público sobre este Pacto, actualmente en vías de adopción, que va a condicionar la vida de millones de ciudadanos? Como el Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE) del que depende, ese Pacto constituye un ataque brutal contra los derechos de los ciudadanos. Obligará para siempre a los Estados firmantes (entre ellos España) a reducir gastos sociales, salarios  y pensiones. Priorizará además la autoridad de la Unión Europea sobre las ­políticas presupuestarias de los ­Estados miembros. Y limitará las competencias de los Parlamentos nacionales, restándoles soberanía y convirtiendo a veces a algunos países en meros protectorados europeos (8).

¿Se puede salir de semejante situación? Las elecciones presidenciales en Francia abren quizás una perspectiva. No tanto por los millones de electores que, hartos y desesperados, votaron por una extrema derecha antieuropeísta y xenófoba. Sino porque el propio candidato socialdemócrata François Hollande –favorito según todas las encuestas–, ha prometido, a ese respecto, cambiar las cosas.

Consciente de que la elección del presidente de Francia afecta el curso de Europa, Hollande exige, en particular, añadir al Pacto Fiscal un paquete de medidas de estímulo, solidaridad y crecimiento. Y también que el BCE baje los tipos de interés y preste directamente a los Estados (y no a los bancos privados) para abrir de inmediato la senda de la recuperación.

Aunque los cambios demandados son mínimos y sin duda insuficientes, Hollande se opone a la canciller alemana Angela Merkel y al Bundesbank, quienes dictan en realidad las políticas económicas y financieras de la UE. Pero el socialista francés precisó que si Alemania no aprueba estas modificaciones, Francia no ratificará el Pacto Fiscal.

¿Qué pasará si, una vez elegido, Hollande mantiene su idea de sacar a Europa de la "opresión austeritaria" y de la recesión, impulsando reformas estructurales y estimulando el crecimiento? Dos cosas pueden ocurrir. Primera posibilidad: los mercados, como avisó Mario Draghi, atacan de inmediato a Francia y la ponen contra las cuerdas; Hollande se acobarda,  da marcha atrás, acaba inclinándose como sus amigos socialdemócratas Zapatero, Sócrates y Papandreu ante la especulación y se convierte a su vez en el líder de izquierda más impopular de la historia de Francia.

Segunda posibilidad: sabiendo que en la UE nada se puede hacer sin Francia, segunda economía de la zona euro (y quinta del mundo), Hollande mantiene su posición y la radicaliza.  Decide  apoyarse en la movilización de las fuerzas populares europeas (empezando por las del Frente de Izquierda de Jean-Luc Mélenchon), recibe el soporte de muchos gobiernos europeos partidarios asimismo de políticas de estímulo y de crecimiento; ­consigue modificar la línea del BCE-Bundesbank. Y acaba por demostrar que cuando, en una democracia, el mandato del pueblo coincide con una firme voluntad política no hay objetivo que no se pueda alcanzar.

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Notas:
(1) "Súmate al cambio" fue su lema de campaña, copiado del que utilizó el Presidente chileno Sebastián Piñera (derecha) en su carrera electoral victoriosa de 2010.

(2) Constituida por el Banco Central Europeo, la Comisión Europea y el Fondo Monetario Internacional.

(3) Jornal de Noticias, Lisboa, 29 de febrero de 2012. Las políticas austeritarias de Passos Coelho están conduciendo a Portugal a una catástrofe social semejante a la de Grecia; el 15% de la población activa está sin empleo (35% de los jóvenes), 25% de los portugueses se halla bajo la línea de la pobreza, y se calcula que, este año,  la recesión será del 3,3%. En los últimos seis meses ha habido ya dos huelgas generales: el 24 de noviembre de 2011 y el 22 de marzo de 2012.

(4) Impulsado por Alemania, el Pacto Fiscal o Tratado para la Estabilidad, la Coordinación y la Gobernanza en la Unión Económica y Monetaria, fue firmado el 2 de marzo de 2012 en Bruselas, con la excepción del Reino Unido y de la República Checa, por 25 Estados de la UE. Obliga a cada país firmante a incluir en su Constitución un límite de déficit estructural del 0,5% y contempla sanciones automáticas para quienes sobrepasen el 3%. Su entrada en vigor está prevista para el 1 de enero de 2013.

(5) The Wall Street Journal, Nueva York, 23 de febrero de 2012.

(6) Mecanismo Europeo de Estabilidad, organismo intergubernamental creado por el Consejo Europeo (los 27 jefes de Estado y de gobierno de la UE) en marzo de 2011. Entrará en vigor el 1 de julio de 2012. Sustituye al Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (FEEF) y al Mecanismo Europeo de Estabilidad Financiera (MEEF).

(7) Léase: Christophe Deloire, Christophe Dubois, Circus politicus, Albin Michel, París, 2012.

(8) Léase: Ignacio Ramonet, "Nuevos protectorados", Le Monde diplomatique en español, marzo de 2012.


Artículo publicado en Le Monde diplomatique en español

ACTÚA, UN LIBRO IMPRESCINDIBLE

(El Periscopio, 6/05/2012)

Paco Altemir

Me atrevo a recomendaros la lectura de este libro, avisando de antemano que no soy accionista de la editorial ni pertenezco a su consejo. Su lectura es un chorro de aire fresco primaveral en este túnel umbrío y atemorizador en que vivimos y en el que nos muestra la salida, hay luz al final pero depende de nosotros el llegar.

Comienza el libro Federico Mayor Zaragoza, ese Hombre del Renacimiento del Siglo XXI, nada de lo que es humano le es ajeno pues une a su condición de Científico y político con mayúsculas el de ser un poeta en cuyo último libro “DONDE NO HABITE EL MIEDO”, nos invita con la coautora MARÍA NOVO a que hagamos frente a los “Amos del Universo” que emplean un método antiguo resucitado por los neoliberales de horca y cuchillo para someternos como pone de manifiesto Naomí Klein en su “Doctrina del shock”. Son ellos los que nos temen: SOMOS MÁS, TENEMOS LA RAZÓN, Y NO NOS PUEDEN QUITAR ESA LIBERTAD A LA QUE, EN DEFINITIVA, ES LA CAUSA DE SU TEMOR.

Escribe un capítulo Baltasar Garzón, ese juez justo, valiente y cabal, que ha tenido la osadía de enfrentarse a esos señores de horca y cuchillo (y dentro de poco con derecho de pernada) y le han crucificado, poniéndole un sambenito, cortando su carrera y obligándole, como a tantos, a buscar el exilio. La experiencia que da el dolor por la traición ha abonado su mente para que nos cuente sus nuevas experiencias internacionales en el campo de la JUSTICIA, nos enseña el camino por lo que hay que luchar, no debe haber FRONTERAS para el Derecho y la Justicia.

Economistas críticos como Àngels Martínez Castells, Albert Recio y Carlos Berzosa, prefiero llamarles heterodoxos porque supone un plus de peligrosidad en esta época medieval, represora e inquisitorial que se avecina. Nos hablan de que existen otras alternativas económicas y que la privatización de la SANIDAD, no es solución pues habrá desaprensivos que se enriquecerán a nuestra costa. Un científico reconocido mundialmente como Einstein decía que para resolver un problema no se podían utilizar los mismos métodos que lo habían creado. Los pensadores heterodoxos , los que se salen de lo establecido son los que hacen progresar a la humanidad.

Nacho Escolar ese periodista de raza nos recuerda la IGUALDAD, tan apreciada por los norteamericanos en los albores de su democracia como cuenta Alexis de Tocqueville, y que es una condición indispensable para tener una auténtica libertad, no se puede tener LIBERTAD desde posiciones inferiores o subordinadas. hace muchoa años que lo pusieron de manifiesto los antropólogos que estudiaron el MATRIARCADO ORIGINARIO, se conocía la madre, no el padre, el cabeza de familia era el hermano de la madre. La MADRE no hacía distinción, quería a sus hijos por igual, la LIBERTAD, IGUALDAD Y FRATERNIDAD eran inseparables, tres lados de un triángulo equilátero. El Mito de Caín vino a destrozar el triángulo al preferir un padre dominante y castrador a uno de los hijos. El sumiso ha sido el bueno hasta ahora, es hora de reivindicar la rebeldía de Caín, sin rebeldía solamente existiría la cobardía y la esclavitud.

Escriben otros periodistas sin miedo: Juan Luis Sánchez y Javier Pérez de Albéniz, cada uno de sus capítulos es impagable, un nuevo amanecer está próximo, existen obstáculos en el camino pero ninguno que no sea insuperable y no se pueda remover.

No puedo dejar de hablar de otra periodista de raza, Rosa María Artal , víctima de un ERE injusto en RTVE pero que no le ha impedido seguir con su vocación cada vez con más impetu, en el poco tiempo que la conozco ha escrito un libro, “La energía liberada” y ha coordinado REACCIONA y éste de ACTÚA. Creo que no ha hecho más que empezar, tiene una vitalidad y energía inagotables. En ACTÚA ha tenido la virtud de unir varias generaciones en un esfuerzo común, a la sabiduría senatorial ha unido la experiencia de la madurez y el dolor de las jóvenes generaciones que ven truncadas sus expectativas investigadoras por la incuria, dejadez, miopía e ignorancia de los políticos.

Jóvenes investigadores, Esther Samper y Sergio Pérez Acebrón cuentan en primera persona el drama que viven al tener que abandonar sus trabajos de investigación. Tendrán que ir al exilio , lejos de los suyos, a un lugar donde aprecien y hagan fructificar sus años de esfuerzo y dedicación. Las generaciones futuras notarán su exilio, como lo notamos los que ya tenemos una cierta edad y hemos conocido la ausencia de los mejores cerebros, pero esta España irredenta y analfabeta desprecia cuanto ignora.

Juanntxo López de Uralde es un vasco decidido y valiente, como diría Pío Baroja, ha dado muestras sobradas de ello defendiendo el Planeta Tierra, la Razón de ser de cuanto vive en él. Otra vez la incuria nos amenaza, incultura del ladrillo, asfalto y especulación, incultura de la resurrección de los trasvases y del cuidado de lo que queda de nuestras costas. Cuando la convicción destierra al pensamiento, cuando la incultura nos rodea por doquier, cuando las telebasuras ensucian todo, cuando el miedo nos acecha, hay que recordar a los héroes y sus enseñanzas, los lameculos y enchufados deben ser reciclados.

Rosa María Artal ha tenido el acierto de juntar a mi amiga del alma, Lourdes Lucía, cofundadora de Attac, con quien he trabajado tantos años y a quien tanto admiro con Sofía Roa joven pero con mucha experiencia profesional, se conocieron en el 15M por lo que es de fiar y es una garantía para los que ya estamos en la última o penúltima revuelta del camino de que la rebeldía va a continuar. Vuelven a proclamar que hay que desterrar el miedo para tener un futuro. No tienen cabida en este libro los acomodados, los bienpensantes, los egoístas, los conformistas, los vagos y demás gente de mal vivir.

Gracias a todos por la pasión que habéis puesto en vuestros capítulos, en la coordinación y en la edición, “nada grande se ha hecho sin pasión” decía Hegel.

ACTÚEMOS

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Presentación de Actúa en Madrid

(Escolar.net, 7/5/20112)

Hoy a las 19:30 presentaremos en Madrid el ensayo colectivo Actúa, 12 llamadas a la acción frente a la crisis económica, política y social. Será en el Centro Cultural Círculo de Lectores, en la calle O’Donnel, 10. La entrada es libre hasta completar aforo. Estáis invitados

AUSTERIDAD O CRECIMIENTO, UNA ALTERNATIVA QUE NO RESUELVE...

(Público.es, 07/05/2012)

Juan Torres López

Las políticas de austeridad impuestas por los grandes poderes financieros por intermedio de los gobiernos de Francia y Alemania y del Banco Central Europeo son un fracaso sin paliativos: han llevado a casi toda Europa a otra recesión, han agravado el peso de la deuda, las asimetrías y el paro, están destruyendo la cohesión social de Europa y derechos sociales cuya conquista costó décadas de conflictos y luchas, destruyen miles de empresas, crean pobreza y exclusión, producen un alejamiento, quién sabe si definitivo, entre la población y las autoridades políticas, y están dando alas a la extrema derecha fascista y neonazi que los banqueros y grandes industriales siempre han azuzado en épocas de crisis.

No hay ninguna experiencia histórica ni evidencia empírica que permita afirmar que se puede salir de una crisis como la que estamos (de racionamiento financiero y falta de demanda efectiva) con menos gasto, de modo que insistir en reducirlo sin tomar al mismo tiempo medidas que garanticen de nuevo la financiación y que proporcionen ingresos adicionales a la población consumidora es una vía que solo lleva a la depresión y al desastre.

La ceguera ideológica de las autoridades políticas y de los economistas que marcan el camino les impide reconocer esta realidad. Y su sumisión a los poderes financieros (solo interesados ahora en aprovechar la crisis para acrecentar sus privilegios) les lleva a insistir en nuevos recortes, que solo sirven para que los bancos, especuladores y grandes empresas aumenten su beneficios y un poder ya omnímodo que está liquidando a las de por sí débiles democracias que se permite el capitalismo de nuestra época.

Los recortes en educación, investigación, innovación, en infraestructuras vitales y en prestaciones sociales solo van a traer años de atraso y una inestabilidad social de terribles precedentes en Europa.

Tan rotunda es la evidencia de todo ello, que desde hace semanas se empezaron a abrir grietas en los bloques políticos dominantes y a filtrarse la idea de que es imprescindible poner fin a esta barbaridad política y económica. La presión de movimientos sociales, de economistas críticos o incluso de las personalidades más sensatas del propio establishment ha contribuido decisivamente a ello y la victoria del socialista Hollande en las elecciones francesas posiblemente sea lo que definitivamente obligue a poner en cuestión las políticas de austeridad.

Pero la alternativa que se está difundiendo frente a ellas es insuficiente e inadecuada: la del crecimiento. Una estrategia que ya ha demostrado que puede ser muy perversa y poco útil si no se matiza claramente lo que implica y a dónde queremos que nos conduzca.

Frenar los recortes de gasto público y en general todas las políticas de austeridad que están impidiendo que se regenere el privado y se recobre el pulso económico es una precondición indispensable para que en Europa se vuelva a crear empleo y para garantizar estándares mínimos de bienestar y protección a toda la población. Pero se trata solo de una precondición para evitar el desastre. Para conseguir que no vuelva a producirse otra crisis mayor y con peores perturbaciones y daños que los que ahora estamos sufriendo hacen falta más cosas.

No basta con hacer que crezca el Producto Interior Bruto de cualquier forma ni con inyectar más dinero aún de cualquier modo.

Aunque la crisis se desencadenó en su superficie por la desregulación financiera y por las estafas continuadas que cientos de bancos llevaron a cabo con la anuencia de las autoridades, sus causas profundas (las que la hicieron sistémica) y las que volverán a provocarla de nuevo si no se resuelven, son otras: la gran desigualdad que deriva rentas sin cesar a la especulación financiera, la utilización intensiva y despilfarradora de recursos naturales y energía que rompe la armonía básica y los equilibrios imprescindibles entre la sociedad y la naturaleza, y una progresiva degeneración del trabajo que empobrece a la población y al tejido empresarial y que frena la innovación y el incremento de la productividad.

Sin afrontar todo eso, promover de nuevo el crecimiento del producto interior "a lo bruto", a base de gasto público e inyectando recursos para la creación de más infraestructuras y para la provisión de más servicios públicos puede frenar la deriva a la depresión en la que nos encontramos, como ya ocurrió con los planes de estímulo, pero será sin duda ago insuficiente y que terminaría provocando problemas aún más graves que los que tenemos.
 
El crecimiento entendido como un objetivo en sí mismo, sin más matizaciones, medido a través de un indicador tan perverso como el PIB y sin tener en cuenta los costes sociales, ambientales y antropológicos que lleva asociados, favorece la acumulación y volverá a dar buenos beneficios a ciertas ramas del capital, además de generar algo más de empleo y bienestar. Pero, en esas condiciones, éstos últimos no serán los suficientes para alcanzar niveles mínimos de estabilidad y satisfacción social, como demuestra la experiencia vivida en los últimos treinta años, ni con ello se podrá evitar volver a las andadas más pronto que tarde.




Lo que Europa necesita no son planes de crecimiento del PIB sino una estrategia global para la igualdad, el bienestar y la responsabilidad ambiental basada en la promoción de nuevos tipos de actividad, de propiedad y de gestión empresarial, en la generalización del empleo decente, en el uso sostenible de las fuentes de energía y de los recursos naturales que modifique radicalmente el actual modelo de metabolismo socioeconómico, y en la promoción de una ciudadanía democrática, plural, protagónica y cosmopolita. Y también, valga la paradoja, basada en la austeridad pero en lo que ésta tiene de respeto al equilibrio natural y personal y al buen uso de los recursos, y de rechazo al despilfarro; pero no de renuncia a los derechos sociales y a la igualdad, como la entienden los neoliberales.

Y además de ello, son imprescindibles reformas políticas e institucionales que frenen el poder de los grandes grupos oligárquicos y que permitan que las autoridades representativas sean quienes de verdad adopten las decisiones en función de los mandatos de la mayoría social en un marco de una auténtica democracia. Sin crear un auténtico poder público en Europa, sin someter la actuación del Banco Central Europeo a las exigencia de los intereses sociales y sin acabar con su complicidad con los intereses bancarios privados, sin sanear el sistema financiero europeo declarando la financiación de la vida económica como un servicio de interés público esencial, nacionalizando los bancos que no se sometan a él y fomentando nuevos tipos de finanzas descentralizadas y de proximidad, sin disponer de un auténtica hacienda europea y sin replantear el diseño de la unión monetaria, por no mencionar sino las cuestiones más urgentes, Europa seguirá balanceándose irresponsablemente al borde del precipicio y las llamadas al crecimiento solo servirán, si se me permite la expresión, poco más que para marear a la perdiz y engañar otra vez a los pueblos.

La cuestión que hay que poner sobre la mesa en Europa no es si recortamos un poco menos los gastos e inyectamos algo más de recursos a las mismas actividades e infraestructuras de siempre (otra vez carreteras, viviendas, más trenes de alta velocidad… y siempre casi todo en masculino), sino si rompemos o no con el poder de las finanzas privadas y de las grandes corporaciones empresariales y oligárquicas que nos dominan y que son las que nos han llevado a la situación en la que estamos.

LO QUE ESPAÑA NECESITA

(ATTAC España, 7/06/2012)


Los autores de "Hay alternativas" vuelven a la carga con "Lo que España necesita" en el que exponen las politicas que, a su juicio, deberían ser las adecuadas para afrontar la crisis.  El libro está a punto para su distribución en papel, pero a petición de sus autores, también puede descargarse en la web pulsando en este link: Lo que España necesita

IVA A CAMBIO DE COTIZACIONES

(ATTAC España, 6/05/2012)

Juan Francisco Martín Seco – Consejo Científico de ATTAC España

Lo peor que le puede ocurrir a un gobierno es que los acontecimientos le superen y esto es precisamente lo que le está ocurriendo al PP, al igual que antes le sucedió al PSOE. Los miembros de este Gobierno, lo mismo que los que le precedieron, dan la impresión de estar zumbados, de que los golpes que reciben del exterior les han quitado toda posibilidad de mantenerse firmes y de saber por dónde tienen que ir. Son veletas agitados por los aires, muchas veces contradictorios, que vienen de Europa y de los mercados (mejor diríamos que de los que pretenden interpretar a los mercados). Zapatero fue generoso en ocurrencias y Rajoy le gana. El papel de Guindos (que teóricamente sabe) es tan patético como el de Elena Salgado (que no sabía).

Las peores ocurrencias son las que provienen de los organismos internacionales, como la Comisión, el BCE, el FMI o la OCDE. La situación es de sobra conocida. Muchos países subdesarrollados las sufrieron cumplidamente mientras se encontraban bajo la tutela del Fondo y no han levantado cabeza hasta que dieron portazo a sus asesores y los despidieron agradeciéndoles los servicios prestados. El hecho fue tan espectacular que el Fondo se quedó sin clientes y sin trabajo y se vio obligado en 2006 a someterse a un expediente de regulación de empleo, prescindiendo de una buena parte de su plantilla. Eso sí, concediendo sustanciosas indemnizaciones a sus licenciados. Y mire usted por donde, llega la crisis y el FMI resucita y es Europa o al menos algunos países europeos los que tienen que sufrir sus ocurrencias.

Los altos funcionarios de los organismos internacionales —que suelen ser intercambiables con los directivos de los bancos, multinacionales o con los miembros de los gobiernos nacionales— siempre han estado a favor de la imposición indirecta (hablando con términos hacendísticos adecuados, que diría Guindos) y, más concretamente, se han mostrado proclives a cambiar el IVA por cotizaciones. El resultado es de sobra conocido, se incrementa la presión fiscal a todos los ciudadanos y se reduce a los empresarios. Después son esas mismas voces las que pregonan que el sistema público de pensiones resulta insostenible.

El Gobierno ha anunciado (más que anunciar, los periodistas se lo han sacado con fórceps a Guindos) que en el 2013 piensa subir el IVA para reducir las cotizaciones sociales, aunque también ha afirmado que para disminuir el déficit. Las dos cosas a la vez parecen poco probables, a no ser que la elevación de tipos sea descomunal. El IVA es uno de los impuestos más regresivos puesto que afecta por igual a todos los consumidores, grava de la misma forma a parados, pensionistas o banqueros. No es de extrañar que fuera la figura tributaria escogida por Elena Salgado si pensaba después colocarse de consejera de Endesa y de Abertis.

La reducción de cotizaciones sociales se encuadra en la filosofía del Gobierno de reducir los costes laborales, suponiendo que de esta manera se recuperará la competitividad perdida, competitividad que al estar en el euro no se puede recobrar mediante la devaluación de la moneda. Es el mismo principio que inspira la reforma laboral: conseguir que los salarios se reduzcan por todos los medios posibles. Incluso Paul Krugman, en su último libro, tras realizar un análisis muy acertado de la enorme equivocación que supuso crear la Unión Monetaria, viene a decir que la única salida es la disminución de los salarios, suponiendo que, por ejemplo, en España, en los años anteriores a la crisis estos han subido mucho más que en Alemania, lo que no es en absoluto cierto. Han sido los precios los que se han incrementado en mayor medida, mientras los salarios reales de nuestro país crecían menos que los de la mayoría de los países europeos.

La reducción de salarios no es ninguna solución, comenzando porque no hay ninguna garantía de que la rebaja se transmita a los precios y no a incrementar el beneficio de los empresarios que es lo que viene ocurriendo. Además, la deflación interna no puede sustituir la devaluación ya que no toca los activos y pasivos, factores clave del ajuste. Nadie niega los enormes costes que se seguirán de la ruptura de la eurozona, pero no parece que queden muchas más soluciones. Me temo que antes o después llegará y lo más grave es que cuando llegue nos encontrará, después de tantos ajustes y reformas, exhaustos, debilitados y en las peores condiciones.

EL PROGRAMA ELECTORAL DE HOLLANDE DA ENVIDIA

(Escolar.net, 6/05/2012)

1. Subida de impuestos para los millonarios: el tipo máximo del IRPF será del 75% para las rentas por encima del millón de euros al año.

2. Rebajar la edad de jubilación desde los 62 a los 60 años (para los trabajadores con 41,5 años cotizados).

3. Subir el salario mínimo por encima de la inflación. Ahora es de 1.200 euros al mes. 

4. Derogar la subida del IVA que preparaba Sarkozy.

5. Que las rentas del capital paguen lo mismo que las rentas del trabajo.

6. Legalizar el derecho al matrimonio y la adopción de los homosexuales.

7. Que las empresas que se lleven sus fábricas fuera de Francia tengan que devolver las ayudas públicas recibidas.

8. Pedir a la UE una reforma de los estatutos del BCE para que el crecimiento y el empleo sean también un mandato prioritario en la política monetaria. Poner en marcha los eurobonos. Apoyar la creación de una tasa a las transacciones financieras.

9. Crear un banco público de inversión para el desarrollo de las pequeñas empresas.

10. Reducir la producción de electricidad a través de energía nuclear del 75% al 50% para el año 2025, cerrando las centrales más anticuadas, y potenciar las energías renovables.

11. Cambiar la ley Hadopi contra las descargas en Internet. Buscar un modelo que concilie los derechos de los creadores y el acceso a Internet fácil y seguro. 

12. Reformar la Constitución para incluir en ella los principios de laicidad y la separación entre Iglesia y Estado.

13. Rebajar un 30% el sueldo al presidente de la República y a sus ministros.

14. Que los responsables de la televisión y la radio públicas dependan de una autoridad independiente del Gobierno.

15. Subir el sueldo a los médicos de la sanidad pública.

16. Construir 2,5 millones de viviendas de protección oficial para estudiantes y rentas bajas durante los próximos cinco años.

17. Rebajar los sueldos de los directivos de las empresas públicas.

18. Limitar la acumulación de cargos públicos.

19. Derecho a voto en las municipales para los extranjeros que vivan en Francia desde hace más de cinco años.

20. Contratar a 60.000 nuevos profesores. 

21. Regular la eutanasia.

22. Subida del 15% en el impuesto a la banca.

23. Prohibir las stock-options, excepto para empresas recién nacidas.

24 Prohibir a los bancos tener sucursales en paraísos fiscales.

25. Obligar a que la banca de inversión –la especulativa– y la de ahorro –la de las libretas y créditos– estén separadas.

26. Multas para los partidos políticos que no respeten la paridad entre mujeres y hombres.

27. Los políticos condenados por corrupción quedarán inhabilitados por diez años.

28. Aumentar las ayudas para las familias con hijos en edad escolar. 

29. Subir el impuesto de sucesión y el de patrimonio.

30. Retirada de las tropas en Afganistán.

Más detalles (en francés) en el programa electoral completo del nuevo presidente de la República Francesa.