OCUPANDO EL SISTEMA AGRÍCOLA Y ALIMENTARIO

(ATTAC España, 24/01/2013)


Esther Vivas – Consejo Científico de ATTAC España

Se han ocupado plazas, bancos, viviendas, aulas, hospitales e incluso supermercados. Se han desobedecido leyes y prácticas injustas. Hemos reivindicando más democracia en la calle, en las instituciones, en la banca… Una marea indignada ha cuestionado y ha puesto en jaque al actual sistema económico, financiero, político… pero es necesario llevar esta indignación más allá. Y uno de los temas pendientes, entre muchos otros, es ocupar, algo tan básico, como el sistema agrícola y alimentario.

Todos nosotros comemos. Alimentarnos es fundamental para sobrevivir, pero, y aunque puede parecer lo contrario, no tenemos derecho a decidir sobre aquello que consumimos. Hoy un puñado de multinacionales de la industria agroalimentaria deciden qué, cómo y dónde se produce y qué precio se paga por aquello que comemos. Unas empresas que anteponen sus intereses empresariales a las necesidades alimentarias de las personas y que hacen negocio con algo tan imprescindible como la comida.


De aquí que en un mundo donde se produce más alimentos que en ningún otro período histórico, 870 millones de personas pasen hambre. Si no tienes dinero para pagar el precio, cada día más caro, de los alimentos ni acceso a los recursos naturales como la tierra, el agua, la semillas… no comes. Asimismo, en los últimos cien años, según la FAO, ha desaparecido un 75% de la diversidad agrícola. Se produce en función de los intereses del mercado, apostando por variedades resistentes al transporte de largas distancias, que tengan un aspecto óptimo…, dejando de lado otros criterios no mercantiles. El empobrecimiento del campesinado es otra de las consecuencias del actual sistema agroindustrial. Se apuesta por un modelo agrario que prescinde del saber campesino, subvenciona la agroindustria y donde la agricultura familiar y a pequeña escala no tiene cabida.


Un sistema en que los alimentos viajan una media de cinco mil kilómetros antes de llegar a nuestro plato. Se prima, por un lado, la producción en países del Sur, explotando su mano obra y aprovechándose de unas legislaciones medioambientales muy laxas, para luego vender el producto aquí. Y, por el otro, multinacionales subvencionadas con dinero público producen en Europa y Estados Unidos muy por encima de la demanda local y venden su excedente por debajo de su precio de coste en la otra punta del planeta, haciendo la competencia desleal a los productores del Sur. Los campesinos del mundo son los que más salen perdiendo con un modelo de agricultura globalizada al servicio de los intereses del capital.


Conclusión: actualmente contamos con un modelo de agricultura irracional, que genera hambre, pobreza, desigualdad, impacto medioambiental… y que sólo se justifica porqué da cuantiosos beneficios a las multinacionales que monopolizan el sector. No hay democracia en el sistema agroalimentario. Y por eso es necesario reivindicar esa "democracia real" también en el actual modelo de producción, distribución y consumo de alimentos.


Si algo ha caracterizado al movimiento del 15M es el empezar a construir aquí y ahora ese "otro mundo posible" que reivindicamos. Planteando que son viables otros modelos económicos, sociales, de consumo, energéticos, de cuidados… De la ocupación de plazas se ha pasado a la ocupación de tierras para cultivar huertos urbanos, se han creado redes de intercambio, se han organizado grupos de consumo agroecológico. Generalicemos estas prácticas. Y exijamos: soberanía alimentaria. Volver a decidir sobre aquello que comemos, que los campesinos tengan acceso a los recursos naturales, que no se especule con la comida, que se promueva una agricultura, local, campesina y de calidad. Ocupemos el sistema agroalimentario. Sólo así podremos garantizar que alimentarnos sea un derecho para todos y no un privilegio para unos pocos.



Artículo publicado en la revista Números rojos, nº5.

EL RÉGIMEN DEL 78 ESTÁ CADUCADO. ¿PERO CÓMO CONSTRUIR LO NUEVO?



Carlos Martínez

La encuesta de la cadena SER, grupo PRISA, desde luego inocente no es. PRISA no es sino una empresa neoliberal más, con intereses económicos y políticos tanto en el estado español, como en Europa y por supuesto en Latinoamérica. Pero como empresa informativa también debe hacer algo y justificarse. La encuesta del 23 de enero de 2013 es muestra de ello.

Pero ese sondeo de opinión no hace sino corroborar lo que muchas personas llevábamos tiempo denunciando. Algunas hace ya años y otras menos, pero multitud afortunadamente tras el 15 de Mayo de 2011. La conclusión es que el régimen del 1978 por la fecha de la Constitución vigente, esta finiquitado, podrido y alejado cada vez más de la voluntad popular.


La legitimidad política no solo la otorga el Parlamento –cosa que por supuesto así es pues representa la soberanía popular- pero las personas son cada vez más conscientes de que ese parlamento está electo por medio de una ley que contiene en si misma el pucherazo, que refuerza un bipartidismo corroído por casos de corrupción y del que se desconfía cada día más. Un bipartidismo que al igual que el régimen ha fracasado o al menos se muestra incapaz de seguir rigiendo las esperanzas de los pueblos del estado español.


La legitimidad del 78 se basaba en el advenimiento de la democracia tras el franquismo. Pero también la democracia que ni fue un regalo, ni se la debemos a nadie en concreto, sino a la determinación de los pueblos de España y de su clase obrera por conquistarla y dotarla además de derechos sociales y laborales, no puede basarse en una pata: el estado de derecho. La Constitución del 78 constantemente obviada en su apartado de conquistas sociales y ciudadanas no puede aportarnos tan solo un rey ya desprestigiado, unos partidos muy discutidos en su conformación y estructura actuales, así como en su relación con la ciudadanía y un poder judicial lento, clasista y encima ahora con unas tasas que hacen imposible a las personas de las clases trabajadoras acceder a él.


La legitimidad democrática desde el siglo XX y por supuesto en el XXI se sustenta en el bienestar del pueblo, el reparto equitativo de derechos y obligaciones y en la posibilidad democrática de avanzar hacía mayores cotas de justicia y de igualdad, así como de los pueblos de un estado plurinacional a decidir. Si el estado no es social, falta una pata y por tanto hay que refundar el estado y redactar una nueva Constitución que garantice los derechos y libertades. En esta etapa del régimen, los derechos sociales, y perdón por las constantes cacofonías, están siendo conculcados, los recortes y privatizaciones en salud, educación, desempleo y pensiones, la perdida de la libertad sindical y derechos laborales y la desigualdad ante la justicia así como ante la fiscalidad, diseñada solo para favorecer a los ricos, las grandes empresas y bancos, ha roto cualquier atisbo de reconocimiento social y perdido los sagrados fundamentos de la democracia. En el Reino de España, ni somos iguales ante la ley, ni existe un bienestar garantizado, ni se aporta en función de las ganancias y beneficios. Es decir reina la injusticia más palmaria. El estado social está siendo robado en beneficio de los de arriba.


La Transición se basó en un pacto social roto ya definitivamente, cuyo basamento estuvo en la consecución de demandas sociales y sindicales duramente conseguidas, pero que ahora una vez eliminadas ya no sustentan el acuerdo. Por tanto defender en estas circunstancias un régimen caduco no tiene sentido excepto para liberales doctrinarios que solo creen en el estado policía y en la preeminencia de la riqueza y la propiedad sobre el bien común y la igualdad.


Por tanto es el momento de organizarnos con más fuerza y lograr en convergencia entre movimientos sociales, cívicos y partidos o fuerzas políticas no contaminadas por la corrupción, al objeto de crear el actor político que nos permita alcanzar la vuelta a la democracia y el reparto equitativo. Es el momento de aunar esfuerzos y no dispersarnos en múltiples convocatorias. Pero también de dejar de pensar que nadie solo puede. No se trata ya en un momento de emergencia social y democrática de contentarnos con subir algunos puntos porcentuales en el computo electoral, sino de gobernar, es decir de alcanzar una mayoría sólida que permita un regeneración democrática y el gobierno del pueblo y para el pueblo.


En consecuencia como hay propuestas ya lanzadas de unos Estados Generales sociales y políticos, unifiquemos rápidamente todas las iniciativas dispersas y planteemos una nueva coalición convergente que nos permita avanzar. Pero tampoco quiero olvidarme de la responsabilidad de los movimientos sociales, puesto que nosotros –los movimientos- hemos elaborado el discurso y las propuestas y las alternativas socio-políticas, en consecuencia y en mi opinión, quiere decir que hemos de abandonar nuestra torre de marfil teórica –es cierto que estamos en calles y plazas y dando la cara- pero los tiempos exigen otra cosa, otra actitud y más decisión. Tal y como ocurrió en Latinoamérica por mucho que se nos mienta en este reino bananero sobre sus procesos. O tal y como ahora está ocurriendo en Túnez, donde todas las fuerzas democráticas, laicas y anti neoliberales se han unido en un Frente Popular. Si Túnez fue ejemplo para las revueltas ciudadanas y la reacción frente a la ausencia de democracia real, bien podía seguir siendo ejemplo ahora, pues los protagonistas de la Revolución tunecina se agrupan, insisto, en el Frente Popular que incluye a partidos, movimientos y sindicatos y no lo digo por importar el nombre, sino el espíritu.


Las fuerzas sociales transformadoras antineoliberales y por el socialismo democrático y superador del capitalismo no tenemos nada de qué avergonzarnos, al revés llevamos años luchando en condiciones muy duras y denunciando los efectos negativos de las prácticas tanto ultraconservadoras como de los que han renunciado a la emancipación. Los movimientos y fuerzas agrupadas en torno a los presupuestos del Foro Social Mundial estamos desde 1998 denunciando lo que iba a llegar con el neoliberalismo y hemos soportado una soledad ya finiquitada, pues teníamos razón y coraje. Por eso las fuerzas de izquierdas consecuentes, no debemos ocultarnos, pero debemos ser generosas, abiertas y capaces de elaborar una nueva forma de organización más democrática y transparente. Más comprometida si cabe y aprender de los movimientos.


Estamos ante una emergencia y eso requiere generosidad, valores y prácticas claramente diferenciadas de los que ejercen el poder. Pero sobre todo hemos de buscar una alternativa puesto que fuerzas ocultas y no tan ocultas de la extrema derecha y de la derecha económica, ya la tienen. El mismo PP tiene su estrategia de cambio confusión y perpetuación. Es ya muy antiguo, renovemos todo para que todo siga igual. Denunciemos el desorden para proponer un orden nuevo, es decir el fascismo que hoy se esconde tras la excusa del gobierno de los técnicos y de los supuestos sabios.


Nadie pues de los que creemos que otro mundo es posible, nos podemos apartar, pero para construirlo las propuestas son simples y en varias direcciones aunque convergentes:

  • Movilizarnos contra la corrupción y los recortes y privatizaciones, la mayor parte de las veces, por no decir todas, corruptas.
  • Apoyar la convocatoria de la Alter Summit o Cumbre Alternativa europea convocando las manifestaciones del 13 o 14 de Marzo, según sea la reunión del Consejo Europeo de la UE, en contra de sus políticas de austeridad y por una Europa diferente de esta que está bajo el dominio de la dictadura de los mercados. A la calle ya. No podemos seguir sin reaccionar.
  •   Marchas y acciones por la dignidad.
  • Estados Generales de ciudadanía y movimientos sociales y socio-políticos al objeto de crear al actor político coaligado que nos permita vencer a la corrupción y luchar por la justicia.
  • Exigencia ya del fin de las amnistías fiscales, el fraude fiscal consentido y auditoria de la deuda. No pagar la deuda ilegitima. No consentir más que la deuda privada y de los bancos la paguemos los y las ciudadanas.
  • Reconquista de la soberanía popular hoy secuestrada y de la independencia del Estado Español vendido a intereses del capitalismo europeo e internacional. Por una Europa de los pueblos.

UNA TAREA FORMIDABLE

(ATTAC España, 22/01/2013)


Javier Echeverría / Manuel Millera / Raúl Ciriza / Pablo Archel – ATTAC Navarra-Nafarroa

"El capitalismo es un sistema de dependencias que van de dentro a fuera, de fuera a dentro, de arriba abajo, y de abajo arriba. Todo depende de todo. Todo está atado. El capitalismo es un estado del mundo y del alma" F. Kafka.
 
Desde tejados y balcones, por encima de una multitud efervescente, millares de personas levantan sus puños y se desgañitan en gritos de victoria. Abajo, un tranvía atraviesa el eje de la principal avenida de la ciudad. Está atestado de héroes, todos ellos enfundados en camisas o camisetas rojas y con los brazos en alto, con sus cuerpos fuera del convoy en respuesta a los vítores. El griterío es ensordecedor. Un turista extranjero, quizás de otro planeta, mira asombrado, pero desconoce los motivos. Posiblemente se haga algunas preguntas. ¿Los puños están cerrados para enarbolar el saludo comunista o son teléfonos móviles para obtener la mejor foto?, ¿celebran la cancelación de la deuda o la victoria de su equipo? Todos hemos vivido esta escena, y podríamos responder a las preguntas del boquiabierto visitante.


"Es lo que nos apasiona" podríamos decirle. Y seguir mirando hacia otro lado cuando no nos gusten las noticias. Según Arcadi Oliveres, mueren 100.000 personas al día a causa de la pobreza. La cifra se nos va de las manos, pero si la comparamos con los muertos de la segunda guerra mundial -10.000 diarios- cobra una magnitud diferente. Podríamos defendernos, en nuestra ignorancia, y responder que casi todas esas personas mueren lejos. Podríamos olvidar las cifras y los engaños. Incluso podríamos dejarnos mecer por las cortinas de humo que nos lanzan y ofuscados recogemos.


Otro dato más cercano: el pasado 2012, mientras los asalariados chillaban, han perdido en el estado español 25.842 millones de euros. Los grandes empresarios, callando, han ganado 12.000. De ahí el título. Es necesario que la gente canalice debidamente su frustración. No podemos conformarnos con un éxito deportivo sino luchar por el nuestro propio, y por el de las generaciones futuras. No podemos demorarlo más: debemos liberarnos, olvidar el bienestar presente restante, y conseguirlo. Alexis Tsipras asegura que la crisis española es calcada a la griega. Allí se inventó la democracia y, quizás, 25 siglos después de aquello consigan reinventarla. La crisis de legitimidad del sistema actual está fuera de toda duda: "No nos representan". Tsipras ha hablado muchas veces en la plaza Eleutherias, en el centro de Atenas, debajo de una foto del Che Guevara envuelto en una nube de humo. Va pulcramente afeitado y luce una camiseta de imitación Ralph Lauren: parece todo menos un revolucionario radical. Pero a sus 38 años lidera la coalición Syriza, el ejemplo que ha animado a todas las izquierdas europeas. Desde hace tres años se han opuesto firmemente a todas las medidas de austeridad adoptadas en Grecia y, por fin, se han atrevido a tocar el pilar fundamental sobre el que se asienta la crisis actual: la deuda. La amenaza de realizar una moratoria sobre los 350.000 millones de euros que adeuda Grecia es como lanzar una bomba nuclear sobre todo el sistema.


El objetivo de la doctrina del shock que explicó tan didácticamente Naomí Klein, y que experimentalmente se ha aplicado sobre Grecia, se está imitando en otros países como Italia o España, e incluso salpica ya al corazón de Europa. Las tres calificadoras de riesgo, oráculos del verdadero gobierno mundial, han devaluado la nota de Francia desde el sobresaliente hasta el muy deficiente en pocos meses. ¿Podemos aceptar este tribunal tan antidemocrático? De momento, la experiencia griega nos ha traído a Syriza, un ejemplo de lo que se puede conseguir en tan sólo tres años, con un enfoque correcto y adaptado a la realidad de un país. Primero, quitarnos el flotador de plomo; luego aprender a nadar. El pasado 14-N trajo tres lecciones básicas: que la huelga no puede ser el único ni principal sistema de lucha ciudadana, que es necesario actuar y, sobre todo, que sin unidad no hay salida. ¿Es posible una Syriza en el estado español?


Alter Summit cree que sí, que se pueden integrar los movimientos sociales y ciudadanos de protesta, las redes sociales, junto con el capital propio de partidos y sindicatos de izquierda, hasta confluir en un programa de mínimos que sirva tanto para la lucha en la calle como para la contienda electoral. Debemos construir algo distinto. Según un viejo proverbio palestino, las mejores salidas están en los callejones sin salida. Hay un calendario para converger en Túnez 2013 mediante el Foro Social Mundial. Con el mismo propósito llegaron a Madrid el 24.11.12 Olivier Besançenot, dirigente del Nuevo Partido Anticapitalista de Francia; Maria Bolari, diputada griega de Syriza; Bruno Maia, del Bloco de Esquerda portugués, y Andrés Bódalo, del SAT. Todos los caminos suman.


Mientras tanto, debemos mantener una movilización unitaria, creciente, y permanente. Recurramos a la desobediencia civil, al boicot a ciertos productos comerciales, a la banca clásica. Recuperemos y actualicemos el 15-M. Hagamos una segunda transición, una tercera y las que hagan falta para cambiar una Constitución ya caduca, y que era sagrada hasta que Berlín llamó a Moncloa. La Constitución dice que ahora somos fundamentalmente deudores, ¡cambiémoslo! Y también ese dúo UE-euro que no nos permite salir de esta situación por los cauces constitucionales o democráticos actuales. Pero no tardemos en reaccionar, pues cada día nos hacen más pobres y tendremos que saltar desde más abajo. Recuperemos el nexo con el pasado que la guerra civil quebró. Urge el esfuerzo y la mentalización de tod@s, urge rescatar las otras camisas rojas, las que descansan en el fondo del armario, y juntarnos, también con los descamisados. Ya no es una cuestión deportiva: podemos y debemos ganar otro campeonato.

COLECTIVOS LIGADOS AL 15M Y LAS MAREAS PLANEAN MANIFESTARSE EL 23-F "CONTRA LOS MERCADOS"

(20minutos.es, 22/01/2013)

  • También pretenden llevar a cabo acciones paralelas en otras ciudades de España para mostrar el rechazo de "toda la ciudadanía" a los recortes.
  • "No más golpes de Estado. Toma la calle", es uno de los lemas que están utilizando los diferentes movimientos para difundir la convocatoria.
Manifestaciones del 15M previas a las elecciones

Diferentes colectivos ligados al 15M como la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH), la Asociación Democracia Real Ya (DRY) o la Coordinadora 25S, así como la Marea Verde en defensa de la Educación Pública o la Blanca, en defensa de la Sanidad, entre otras, o el partido ecologista Equo, están preparando una "manifestación multitudinaria" en Madrid para el próximo 23 de febrero contra "el golpe de los mercados" y los recortes.

"No más golpes de Estado. Toma la calle", es uno de los lemas que están utilizando los diferentes movimientos para difundir la convocatoria, fijada precisamente el 23-F, día en el que hace 32 años el teniente coronel de la Guardia Civil Antonio Tejero protagonizó un intento de golpe de Estado, para mostrar simbólicamente su rechazo al "golpe de los mercados".

Según explican en el blog mareaciudadana.blogspot.com, a través de cual se están coordinando las reuniones preparatorias, la idea surgió de la premisa de que "la unión hace la fuerza" y de la "iniciativa personal de un ciudadano insatisfecho más", que decidió ponerse en contacto "con diferentes mareas y movimientos sociales" con el propósito, en un principio, de celebrar una reunión online "para tratar de llegar a un acuerdo todos unidos".

"El enemigo es común"
Así, el objetivo que se fijó desde el primero momento, tal y como ha explicado a Europa Press Rosa, una de las integrantes de la Asociación DRY que ha participado en dichas reuniones, fue tratar de "unir a toda la ciudadanía para protestar contra las políticas de recortes que están ahogando a las personas". "Aunque cada colectivo pueda tener reivindicaciones propias, el enemigo es común. Todos tenemos que hacer frente a los golpes del mercado", ha sentenciado.

Asimismo, ha señalado que todavía no se ha tomado ninguna decisión sobre el posible recorrido de la manifestación en Madrid ni sobre las acciones a llevar a cabo tanto antes como después para promover la protesta y para dar continuidad a la misma una vez tenga lugar la marcha. Lo que ha obtenido por el momento "el consenso de todos" es la fecha elegida.

"Salimos el 23F para denunciar los golpes de Estado de la Troika y de los mercados, a nivel simbólico", ha manifestado, para añadir que si finalmente se convocan diferentes acciones a llevar a cabo dicho día, la idea es que toda la ciudadanía se una en algún momento del recorrido. "Lo importante es que ese día estemos todos en la calle", ha aseverado.

Además, Rosa ha señalado que también se está barajando la posibilidad de convocar protestas en otras ciudades de forma paralela para aquellos que no puedan asistir a la "gran manifestación" de la capital. "Que en cada ciudad se salga también a la calle", ha insistido.

Alrededor de 40 colectivos
Según ha confirmado a Europa Press una de las portavoces de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca y miembro de la Coordinadora 25S, Tatiana Roeva, ya son mas de 40 los colectivos que se han sumado y que participan en las reuniones que están teniendo lugar desde el mes de diciembre, de momento sólo a través de Internet.

"La idea es que salgamos todos a la calle para que vean que el pueblo no está de acuerdo con la política del Gobierno, con la política económica y con el sistema. Diremos no al pago de la deuda. De la deuda vienen los recortes en Sanidad, en Educación, en Vivienda...", ha denunciado.

Asimismo, Roeva ha explicado que lo que se ha debatido hasta el momento es que los diferentes colectivos lleven a cabo las acciones que mejor les sirvan para mostrar sus reivindicaciones concretas, para unirse después y hacer visible su rechazo de forma conjunta. Por parte de la Coordinadora 25S se podría proponer, por ejemplo, que la marcha terminase en Neptuno, tal y como vienen siendo habitual en las protestas convocadas por este colectivo.

MITOS DE LA SABIDURÍA CONVENCIONAL

(ATTAC España, 21/01/2013)


Vicenç Navarro- Catedrático de Políticas Públicas. Universidad Pompeu Fabra, y Profesor de Public Policy. The Johns Hopkins University

Hay pruebas más que suficientes, acumuladas durante estos años de crisis, de que algunos de los supuestos del pensamiento económico dominante son erróneos. Entre estos supuestos destacan los siguientes:

1. Hace falta recortar el gasto público, incluido el gasto público social, para reducir el déficit y así recuperar la confianza de los mercados. La evidencia muestra que estos recortes (su intensidad y rapidez) han sido contraproducentes, y han contribuido al descenso de la demanda y a la disminución del crecimiento económico. Incluso el FMI lo ha reconocido.


2. Hace falta bajar los salarios para aumentar la competitividad, incrementando las exportaciones, cosa que nos ayudará a salir de la crisis. Otra vez, los datos no avalan esta postura. Los salarios han ido bajando, cosa que ha contribuido al descenso de la demanda y a la desaceleración de la economía. Es más, el incremento de las exportaciones (que ha ocurrido durante la crisis) no ha causado una reavivación de la economía, que continúa estancada, ni tampoco una disminución del paro, que es el problema –no solo social sino también económico- más importante que tiene el país.


3. Las políticas de austeridad son necesarias para salvar el euro. En realidad, el euro nunca ha estado en peligro. Su salud es robusta, incluso excesivamente robusta, ya que es más que probable que esté sobrevalorada, cosa que dificulta la recuperación económica de la eurozona. Las constantes alarmas sobre el hecho de que el euro estaba a punto de caer eran argumentos utilizados para presionar a los gobiernos, sobre todo los de los países periféricos de la eurozona, para adoptar políticas altamente impopulares. En realidad, el capital financiero europeo, y muy especialmente el alemán (que domina el gobierno del euro), se ha beneficiado enormemente de la existencia del euro.


4. La falta de frugalidad y el excesivo gasto público de los países periféricos de la eurozona son los responsables de la crisis del euro. La evidencia muestra que todos estos países tienen estados pobres, con un gasto público –incluyendo el gasto público social- muy bajo, y que su endeudamiento se deba primordialmente a la escasez de ingresos al Estado, una escasez provocada en parte por la regresividad de sus políticas fiscales y el excesivo poder de las fueras conservadoras sobre sus estados. Todos estos estados son poco redistributivos. La prueba de esto es robusta y contundente.


5. Las políticas de austeridad implementadas por los estados son las únicas posibles. Es fácilmente demostrable que esta aseveración no tiene credibilidad. Hay miles de ejemplos de alternativas. El estado español (tanto central como autonómico), en lugar de recortar 6.000 millones de euros en sanidad, podría haber anulado la bajada de impuestos a las grandes empresas financieras, industriales y de servicios, incluyendo también las que ingresan más de 120 millones de euros al año (que representan solo el 0,12% de las empresas en España), y hubiera conseguido una cantidad equivalente; o en vez de recortar 600 millones en los servicios domiciliarios para las personas con dependencia, podría haber recortado las subvenciones a la Iglesia católica por impartir docencia de religión en las escuelas públicas. La evidencia científica muestra que por cada recorte había una alternativa. El hecho de que los recortes se focalizaran en algunos sectores a costa de otros se debe al diferente grado de influencia que tienen los diferentes sectores sociales sobre el estado.


6. La elevada deuda pública de los estados y sus dificultades para vender sus bonos públicos se deben al excesivo gasto de estos estados. Los datos no muestran una relación entre el gasto público, por un lado, y los intereses de la deuda pública, por el otro, o entre el tamaño de la deuda pública y el nivel de los intereses de la deuda pública. La evidencia científica muestra que la causa principal del llamado problema de la deuda pública de estos estados se debe primordialmente a la falta de un banco central que, comprando su deuda pública, los proteja ante la especulación de los mercados financieros. Y esta vulnerabilidad fue impuesta a los estados cuando se estableció un Banco Central Europeo que no es un banco central sino un grupo de presión al servicio de la banca, y muy especialmente de la banca alemana. Esta normativa fue diseñada para debilitar a los estados, y es el resultado del dominio del pensamiento liberal en la construcción de las instituciones que gobiernan el euro.


7. Los problemas de la Eurozona se deben a la falta de liderazgo político. Esta aseveración también tiene poca credibilidad. Hoy el gobierno alemán está alemanizando a la Eurozona, imponiendo a los países de la zona monetaria (con la complicidad de las élites gobernantes) unas políticas de austeridad encaminadas a hacer que estos estados paguen la deuda pública que está en manos de los bancos alemanes, entre otros. Como reconoció Peter Bofinger -economista asesor del gobierno Merkel- en sus comentarios al Parlamento alemán, la ayuda financiera a España era en realidad una ayuda a los bancos alemanes. Hoy el gobierno alemán lidera la Eurozona imponiendo unas políticas que afectan negativamente al bienestar de las clases populares de aquellos países.


8. Las políticas actuales, de rebajas de salarios, recortes de gasto público y debilitamiento de la protección social, nos sacarán de la crisis. Tales políticas, sin embargo, han sido impuestas (ninguna de ellas había constado en los programas electorales de los partidos gobernantes que las llevan a cabo) en todos los países PIIGS y han contribuido más y más a la recesión, pues acentúan la escasez de la demanda, sin cuya reavivación no habrá crecimiento económico y salida de la crisis. Estas políticas han estado siendo aplicadas durante ya más de cuatro años en cada uno de estos países, sin que hayan tenido ningún impacto positivo en la recuperación económica. La evidencia de esto es robusta.


9. La mejor manera de reavivar el crédito es ayudando a la banca. Tal postura ignora que el BCE ha prestado a unos intereses bajísimos (menos del 1%) medio billón de euros (sí, medio billón de euros) a la banca española e italiana desde diciembre del 2011, sin que esto haya tenido ningún impacto (repito, ningún impacto) en la disponibilidad de crédito. La banca ha utilizado este dinero, entre otras cosas, para comprar deuda pública de los países de la Eurozona, y muy en especial de los PIIGS (Portugal, Irlanda, Italia, Grecia y España), que han generado unos intereses altísimos del 6%, 7%, 8% e incluso 12%. No hay, sin embargo, ninguna intervención pública para forzar que la banca de crédito.


(La versión original de este artículo ha sido publicada, en catalán, en el diario ARA)

LA IMPUNIDAD EROSIONA LA DEMOCRACIA

(ATTAC España, 21/01/13)


Xavier Caño Tamayo – ATTAC Acordem

Víctimas de delitos, muchos jueces y los principales partidos políticos de la oposición exigen un cambio radical en la concesión de indultos en el Reino de España. La gota que ha colmado el vaso ha sido el perdón a un conductor "kamikaze" condenado a 13 años de cárcel por la muerte de una persona y heridas graves a otras. Porque demasiados delincuentes escapan a la justicia indultados por el gobierno, por no investigar corrupciones conocidas o por arbitrariedades penitenciarias.

Es significativo el caso Carromero. Condenado a cuatro años en Cuba por homicidio en accidente de tráfico, trasladado a España a cumplir condena, este político del Partido Popular ya está prácticamente libre por haberle aplicado con urgencia el tercer grado penitenciario, que sólo obliga a dormir en prisión. Quien escribe estas líneas fue ocho años voluntario en cárceles españolas y comprobó que la concesión del tercer grado penitenciario suele ser una carrera de obstáculos, difícil y lenta.

Como también chirría la historia de cuatro policías de Cataluña (mossos d'esquadra), condenados en firme por torturas a un detenido e indultados dos veces por el gobierno. La primera al ser firme la sentencia y la segunda cuando la Audiencia de Barcelona, en una resolución poco frecuente, a pesar del indulto, ordenó el ingreso en prisión de los torturadores por "razones de prevención, peligrosidad criminal, repulsa y alarma social". Pero el gobierno ignoró el dictamen judicial e indultó por segunda vez a los verdugos.

Jaume Asens, de la Comisión de Defensa del Colegio de Abogados de Barcelona denunció que "el indulto es un medio del poder para perdonarse a sí mismo. En este caso, además, un ejercicio de cinismo porque se indultan por segunda vez". Amnistía Internacional también ha denunciado que, en los últimos años, hay una tendencia creciente a indultar a agentes de policía torturadores. Y recordó que el Reino de España ha sido condenado en tres ocasiones por el Tribunal Superior de Derechos Humanos de Estrasburgo por no investigar torturas denunciadas.

También indigna el caso de David Reboredo, que ingresó en prisión hace poco por trapichear con unos pocos gramos de heroína hace años. Pero el gobierno le niega el indulto, a pesar de que reúne las circunstancias para obtenerlo: rehabilitación completa y delito menor cometido hace años.

En cambio, al vicepresidente y consejero delegado del Banco Santander, Alfredo Sáenz, condenado a seis meses de prisión y suspensión del ejercicio profesional por delitos continuados de falsa acusación y falsa denuncia, le fue canjeada esa condena por una multa de 144.000 euros; cantidad irrisoria para quien cobra nueve millones de euros anuales.

El actual poder ejecutivo concedió 468 indultos en los primeros once meses de gobierno. El Gobierno de Rajoy ha indultado, por ejemplo, a un alto cargo político y a un empresario de Cataluña, condenados por prevaricación y malversación de fondos públicos. También a un alcalde y a tres concejales del Partido Popular, condenados por treintaiún delitos de prevaricación urbanística.

La lista de indultados que no debieron serlo es larga e indignante, porque algunos de esos indultados cometieron delitos graves. Pero la ley que regula esa medida de gracia (promulgada en 1870, por cierto) no obliga a argumentar las razones de los indultos y en la práctica suele ser una arbitrariedad. Además de una injusticia flagrante en demasiadas ocasiones. Por eso la asociación Jueces para la Democracia ha denunciado el creciente número de indultos a cargos públicos y a policías, porque el indulto a se ha convertido en un instrumento para que el poder se exculpe a sí mismo.

La inadmisible realidad es que los gobiernos de España han concedido indultos más que discutibles a banqueros, alcaldes, altos cargos políticos, grandes empresarios y policías condenados por torturas. Con esos indultos se ataca un principio esencial de la democracia: que la ley sea igual para todos. La práctica continuada de indultar a los propios, cofrades y correligionarios que han delinquido ahonda el vaciamiento de la democracia y la convierte en farsa. Porque democracia es mucho más que votar cada cuatro años.

LOS INGRESOS EN 2012 DE LAS 100 PERSONAS MÁS RICAS DEL MUNDO PODRÍAN ACABAR CUATRO VECES CON LA POBREZA MUNDIAL



•    Oxfam insta los líderes políticos a atajar la desigualdad global al menos a los niveles de 1990
•    El pasado diciembre se presentó un informe de Intermón Oxfam que alerta de la creciente desigualdad en España
(c) Pablo Tosco / Intermón Oxfam
Manifestación contra los recortes en Barcelona
(c) Pablo Tosco / Intermón Oxfam
El 1% de las personas más ricas del planeta han incrementado sus ingresos en un 60% en los últimos 20 años y la crisis financiera no ha hecho más que acelerar esta tendencia.
La explosión de la riqueza y los ingresos extremos está exacerbando la desigualdad y dificultando la capacidad mundial para atajar la pobreza, según advierte hoy la organización internacional Oxfam, Intermón Oxfam en España, en un comunicado hecho público a pocos días  del Foro Económico de Davos, que tendrá lugar la semana que viene.

Los 240.000 millones de dólares de ingresos netos de las 100 personas más ricas del planeta bastarían para acabar cuatro veces con la pobreza extrema, según el informe ‘The cost of inequality: how wealth and income extremes hurt us all (El coste de la inequidad: cómo la riqueza y los ingresos extremos nos dañan a todos). El informe de Oxfam hace un llamamiento a los líderes mundiales para contener los ingresos extremos y que se comprometan a la reducción de la desigualdad, al menos hasta los niveles existentes en 1990.

El 1% de las personas más ricas del planeta han incrementado sus ingresos en un 60% en los últimos 20 años y la crisis financiera no ha hecho más que acelerar esta tendencia, en lugar de ralentizarla.

Oxfam advierte de que la riqueza y los ingresos extremos no solo no son éticos, sino que además son económicamente ineficientes, políticamente corrosivos, dividen a la sociedad y son  medioambientalmente destructivos.

José María Vera, director general de Intermón Oxfam, afirma: “No podemos seguir fingiendo que la generación de riqueza por unos pocos beneficiará al resto –y muchas veces la realidad es la contraria.

“La concentración de recursos en las manos del 1% más rico debilita la actividad económica y hace la vida más difícil para el resto –particularmente para los más vulnerables y los más pobres.”

“En un mundo en el que incluso los recursos más básicos, como la tierra y el agua son cada día más escasos, no podemos permitirnos concentrar activos en las manos de unos pocos y dejar a la mayoría pelear por lo que queda.”

Se estima que cada persona del 1% más rico utiliza unas 10.000 veces más carbono que un ciudadano norteamericano medio.

Oxfam afirma que los líderes deben aprender de los éxitos actuales de países como Brasil, que ha crecido rápidamente al tiempo que reducía la desigualdad – así como el éxito histórico de los Estados Unidos en los años 30 cuando se implantó el New Deal de Roosevelt que ayudó a reducir la desigualdad y a atajar los intereses espurios.

Según Vera, “necesitamos un New Deal global para revertir décadas de incremento de la desigualdad. Como primer paso los líderes mundiales deberían comprometerse formalmente a reducir la desigualdad a los niveles existentes en 1990”. 

“Desde paraísos fiscales hasta débiles leyes de empleo, los más ricos se benefician de un sistema económico global que está amañado a su favor. Es hora de que nuestros líderes cambien el sistema para que funcione en el interés de toda la humanidad en lugar de hacerlo para una élite mundial”.

Acabar con los paraísos fiscales – que albergan cerca de 32 billones de dólares (o una tercera parte de la riqueza global) podría generar 189.000 millones de dólares adicionales en recaudación impositiva. Además, el New Deal debería incluir elementos como:
-  Revertir la tendencia hacia sistemas fiscales regresivos
-  Aplicar un tipo mínimo global a las empresas
- Medidas que incrementen los salarios en relación con los rendimientos crecientes del capital
- Incrementar las inversiones el los servicios públicos universales y en redes de protección


La desigualdad en España
Intermón Oxfam presentó diciembre pasado el informe “Crisis, desigualdad y pobreza” en el que alertaba de la creciente desigualdad entre ricos y pobres en España. Tras cuatro años de crisis España encabeza el nivel de desigualdad en la Unión Europea, y de no rectificarse el rumbo, dentro de diez años el 20% de las personas más ricas en España ingresarán 15 veces más que el 20% más pobre.

PARA QUÉ DEBERÍA SERVIR LA POLÍTICA ECONÓMICA (1)

(Diario progresista, 18/01/2013)

Justo Sotelo
El otro día una amiga se preguntaba en mi página de Facebook para qué sirve la política económica, a raíz de mi anterior artículo publicado en este diario sobre la necesidad de que exista más rigor en la aplicación de la economía por parte de los políticos de turno. Pues bien, voy a intentar contestar a esa pregunta con el mismo rigor terminológico que solicito yo de las autoridades.
Existen dos formas de definir la política económica, según se aluda a la “praxis” que se persigue con la materialización de la misma -a partir de las medidas y actuaciones que llevan a cabo las autoridades para conseguir ciertos objetivos-, o según se entienda como una orientación de contenido científico analítico, a partir del análisis científico de esas actuaciones.

La teoría de la política económica se centra en la parte científica, al considerar a la política económica como una disciplina autónoma dentro del sistema de ciencias económicas.
Por lo que se refiere al significado de la política económica en cuanto a “praxis” son numerosas las definiciones que han buscado otorgarle un auténtico sentido propio. Fue, en concreto, Tinbergen (1952 y 1956) el que marcó una línea básica de desarrollo formal de la misma. Así, la política económica supone una variación intencional de los medios con el objeto de obtener ciertos fines, y se hace una declaración de intenciones sobre su formulación más tradicional, desde el punto de vista normativo. Tinbergen alude también a la necesidad de considerar la política económica como un todo coherente en cualquier momento, pues la posibilidad de su fragmentación sólo es excepcional.

Además su lógica es una inversión del sentido que tiene el análisis económico. La lógica más simple es la relativa a la política cuantitativa con objetivos fijos: los valores de los objetivos están dados, mientras que son desconocidos los de los instrumentos. Junto a ello el de los objetivos flexibles es un problema de máximo, y no consiste en otra cosa que en hallar los valores de las variables instrumentales que lleven al máximo una función de bienestar. Tinbergen está poniendo, de esta forma. los cimientos de la política económica cuantitativa, inspirada en la economía del bienestar y el paradigma Keynesiano.

También es básica la definición de Meynaud, para quien la política económica la constituyen el conjunto de decisiones gubernamentales en materia económica, tomando la expresión “gobierno” en sentido lato para que comprenda a las diversas autoridades públicas de un país dado, pero también es “una guía para la acción práctica”. De esta forma se complementa el espectro comentado por Tinbergen y se incide en la parte más política de la expresión.

Para Kirschen, y colaboradores (1969 y 1978), la política económica es el proceso mediante el cual el gobierno, a la luz de sus fines políticos últimos, decide sobre la importancia relativa de ciertos objetivos y, cuando es preciso, utiliza instrumentos o cambios institucionales con intención de alcanzar tales objetivos.

De las tres definiciones señaladas se pueden extraer claras similitudes, que reafirman las características propias de esta interpretación de la política económica en cuanto “praxis”:

1.       La existencia de una autoridad (el gobierno, o el conjunto de autoridades públicas de un país).

2.       Unos fines u objetivos cuyo logro se persigue.

3.       El carácter deliberado de las acciones que la citada autoridad desarrolla en el terreno económico.

4.       La existencia de unos instrumentos que pueden ser manipulados o alterados por las autoridades para tratar de alcanzar los fines propuestos.

El problema que se plantea, por tanto, es de toma de decisiones, que es preciso dotar de la mayor racionalidad posible desde el punto de vista científico, aunque en ocasiones sea algo muy complejo, con información deficiente e incompleta. Todo ello se constata en la deficiente aplicación de la política económica aplicada por nuestro gobierno, pero también por la de la mayor parte de los gobiernos occidentales, que están en manos de lobbies económicos.

VALE, ESTO SE HUNDE, ¿Y LUEGO QUÉ?

(El Diario.es, 17/01/2013)


Isaac Rosa

Se acumulan las señales de fin de régimen: la monarquía enfangada y chantajeada, el sistema de partidos podrido por revelaciones diarias, la amnistía total a los defraudadores, el ex presidente de la patronal en la cárcel, las puertas giratorias enloquecidas, el desmantelamiento de lo público para que los amigos se enriquezcan, los bancos nacionalizados o rescatados por Europa, el modelo productivo agotado y sin recambio, el empobrecimiento de cada vez más ciudadanos, el saqueo a los trabajadores, la desintegración institucional y territorial…

Que esto se hunde parece cada día más claro y más irreversible. Y en gran medida se cae solo, no somos nosotros los que empujamos: se descompone por pudrición, como un tronco que bajo la corteza se va descomponiendo hasta que un día el árbol cae por sorpresa. De ahí que nuestras preocupaciones deberían empezar a ser dos: que no se nos caiga encima; y qué vendrá después.

En una semana como esta, en que la actualidad apesta y cada pocos minutos salta un nuevo escándalo, siento que la velocidad de descomposición es muy superior a nuestra capacidad de construcción de una alternativa. Alguna vez lo he dicho sobre la monarquía: cualquier día se muere el rey (por edad, por enfermedad), o abdica (por incapacidad, por sus propios escándalos) y a los republicanos nos pilla en bragas, sin una alternativa, sin respuesta preparada, y cuando nos queramos espabilar ya tenemos a Felipe VI consolidado.

Lo mismo con el sistema político-económico que hoy parece en caída libre: cualquier día se hunde del todo, y ¿qué haremos ese día? ¿Tenemos algo previsto, más allá de salir un rato a la calle o tuitear como locos? ¿Alguna alternativa política sólida, una propuesta capaz de sumar fuerzas para ser mayoritaria y construir algo mejor?

Si no preparamos algo para esa eventualidad, los escenarios post-derrumbe pueden ser dos: o una reconstrucción desde dentro del propio sistema (otra "transición"), donde todo cambie para que todo siga igual; o su sustitución por algo incluso peor. En cuanto a lo primero, el Centro de Estudios Políticos y Constitucionales, al que el gobierno ha encargado un plan de "regeneración democrática", lo tiene claro: regenerar supone sanear, "pero no hay que echarlo todo abajo". En cuanto a lo segundo, que cada uno imagine qué puede venir que sea peor.

Estos días pienso a menudo en Italia, en aquella Tangentopoli que a principios de los noventa implicó a ministros, diputados, partidos y empresarios, y que se llevó por delante al Partido Socialista y a la Democracia Cristiana, que acabaron disueltos. Como aquí, también allí la corrupción había alcanzado tal intensidad que el sistema se vino abajo por pudrición. Pero, ¿qué vino después? Berlusconi, que no solo era más de lo mismo: era incluso peor. Y veinte años después, Italia sigue marcada por la corrupción política y la mafia, que a menudo son la misma cosa.

No me gusta decir estas cosas, porque mueven al desánimo y dan oxígeno a quienes quieren que todo siga igual. De hecho, pienso que la pata más sólida que hoy sostiene el tinglado es precisamente la falta de una alternativa que los ciudadanos percibamos como posible. Si el invento no se cae es por ese miedo que todavía paraliza a muchos, que aun prefieren lo malo conocido a lo bueno por conocer.

Nada de desánimo, ni miedo. Puede que estemos ante una oportunidad histórica y no nos estemos dando cuenta. Puede que la magnitud del derrumbe nos abrume, y nos impida pensar en ese día después. Y también puede que el bombardeo que estamos sufriendo, eso que llaman crisis, nos impida dedicar energías a otra cosa que defendernos.

Se han dado pasos importantes, ha crecido la conciencia política, se ha extendido la movilización, han crecido espacios de encuentro y redes, hay cada vez más puntos en común y más voluntad de construir juntos. Pero todavía vamos muy despacio. O será que el derrumbe va más rápido de lo que esperábamos.

HUELE A PODRIDO EN EL REINO DE ESPAÑA



Carlos Martínez

El PP, su Gobierno, la oligarquía derechista que nos domina, si algo está tratando de imponer, es que la justicia ya no sea igual para todos y que hay personas destinadas a dominar y enriquecerse pues su pertenencia a la clase pudiente y propietaria les otorga la capacidad exclusiva de hacerlo. Es decir desde su preeminencia de clase el dominio total. Es además una oligarquía que está imponiendo un régimen patricio que otorga poderes por encima de los demás a la aristocracia económica dominante. Si se dan casos de corrupción política y abuso de poder, no va con ellos ni ellas. Si se cometen crímenes de tráfico y mueren personas a manos de uno de ellos, se le tolera y exculpa y encima se hace de ese loco del volante un héroe. Si se adquieren viviendas ostentosas y muy caras, excesivamente caras, todo el mundo tiene derecho a ir de vacaciones a Marbella, es la respuesta. Además como muchos de ellos proceden de familias acaudaladas pues… Ese es el PP, chulo, prepotente  autoritario y arrogante. Con la arrogancia de los caciques, el autoritarismo de los "jefes provinciales o nacionales de FET y de las JONS", con el aire despreciativo de las marquesas con mantilla acudiendo a misa de doce, seguidas por sus criadas, nos miran por encima del hombro y sonríen.

Pero es que en este reino bananero y provinciano, además hay que sufrir a un rey, cazador de diversas espacies protegidas, decrepito y vividor. Un rey con una amante alemana y aristócrata  con extrañas relaciones e intereses económicos. Un yerno a punto de demostrarse ya lo chorizo que puede ser. Una princesa heredera consorte, desconocida a base de operaciones de cirugía estética que hemos pagado entre todas y todos con un silencio papanatas que ha parido unas hijas -nietas del heredero de Franco- que encima no pueden llegar a reinas pues la Constitución se lo impide por ser mujeres. Esperamos una nueva Constitución restaure la igualdad ante la ley.

Los derechos sociales en almoneda y listos para ser privatizados es decir convertidos en negocio de los amigotes del poder o el poder mismo y la mayor transferencia de rentas de la España contemporánea de pobres y trabajadoras y trabajadores hacia los ricos, es decir el robo masivo de dinero de los que trabajan y crean así como de las y los pensionistas en favor de los que detentan la riqueza o la administran a cambio de sueldos y beneficios esos si, no congelados.

Frente a esto, uno que se cree el Tribuno de la Plebe, Rubalcaba, en el que no cree la plebe ni esta necesita ya de tribunos. Con un discurso a rastras de las reivindicaciones sociales y sindicales, pero de cuya honradez y compromiso ya nadie cree, pues han sido engañados mil veces y no cuestiona los dos temas creo fundamentales, como son la deuda pública y quien y como se paga o no se paga y la Unión Europea, es decir si esta Europa neoliberal que el ha contribuido a crear, nos sirve o no.

Los sindicatos mayoritarios acusan el desgaste de las maquinaciones en su contra y contemplan como se les ningunea en lo legal mermando sus competencias y capacidad de intermediación, además de sufrir una inmisericorde campaña en su contra curiosamente apadrinada por corruptores y corruptos del poder o cercanos al poder. Los sindicatos minoritarios, acostumbrados a las privaciones luchan en la medida de sus fuerzas, pero en demasiadas ocasiones el objetivo de sus criticas es la "competencia sindical" y no el enemigo patronal. Vivimos tiempos de buscar la UHP cueste lo que cueste. Todas estas situaciones y ataques merman la capacidad de respuesta y se crea a veces una situación de" impasse" como la de estos días, que está posibilitando la profundización de la ofensiva neoliberal. Hay que reaccionar masivamente y ya.

Hay sin embargo muchas huelgas y manifestaciones locales. Protestas ciudadanas ante el deterioro de la sanidad y de la educación pública. Pero junto a estos picos de conflictividad social, también fatalismo y resignación e impotencia en ocasiones acerca de como movilizar. Muchos fuegos sí, pero a veces dispersos y poco coordinados y excesivo miedo a los bomberos. Tras las huelgas generales hay que ver qué se hace y cómo se revitaliza la contestación generalizada.

Vivimos en un estado autoritario. El Reino de España es un reino autoritario, en el que hay que ser ya rico, para ir a pedir auxilio judicial o protección judicial frente a las arbitrariedades. La policía actúa con impunidad en las protestas sociales y sindicales, hay casos de abusos policiales, hay interrogatorios aleatorios e intimidatorios y el Ministro del Interior se permite decir que nos va a reeducar a los y las activistas sociales y sindicales a base de multas gubernativas. Los Ayuntamientos van a ser mutilados en su composición democrática y encima, ellos los de Gürtel, los de Bárcenas se atreven a decir que es para ahorrar. La realidad plurinacional de los pueblos ibéricos de Extremadura hacia el este, es negada y ahora lo próximo será recentralizar y volver a la España una, con la que soñará José Antonio Primo de Ribera.

Los mercados no necesitan de la democracia, por eso Attac con gran precisión habló de la dictadura de los mercados -que existe y es real – pero hemos pasado ya a una dictadura política que de forma inexorable se va conformando. Porque el problema no son solo los recortes y las privatizaciones, no, también lo es la perdida de la igualdad. Las y los ciudadanos de este reino no somos iguales, ni en derechos ni en deberes. La falta de rigor y veracidad informativa y la manipulación masiva casi total que sufrimos, es fruto del pensamiento único impuesto por los liberales autoritarios y los amos del capital. Es que el neoliberalismo está produciendo, ha producido grandes cambios culturales y esos cambios eran necesarios para imponer su crisis y gracias a su crisis explotar, robar y desahuciar con total impunidad a las clases populares.

La Unión Europea tampoco es un dechado de democracia, pues en ella mandan una casta de eurócratas no electos, que dictan normativas siempre en favor de los poderosos y las transaccionales, jamás en favor de los pueblos. Por eso en la lucha que estamos llevando en el reino podrido, ya ni siquiera contamos con Europa. La Europa antifascista ha sido secuestrada por una turba de mercaderes y unos burócratas sin legitimidad ninguna.
A pesar de todo resistimos. Hay mil intentos de forjar la unidad y los frentes del pueblo y de las clase trabajadora contra a la falsa democracia patricia y el inservible tribuno de la plebe no reconocido. Hay llamamientos y referentes auto-ofertados. Sobran encuentros y reuniones o tal vez no y soy injusto conmigo mismo. Faltan huelguistas, manifestantes y ocupantes. Hay mucho llamamiento y poca audiencia. Tal vez ese es el momento que debemos vivir y superar. Pero mientras averiguamos si son galgos o podencos, ellos, los de arriba, preparan el ataque sobre las pensiones, eliminan subsidios de supervivencia, privatizan la salud y convierten lo público en su negocio.

Hace falta la convergencia y el actor político. Pero que la lucha institucional y demoscópica no nos haga perder de vista la imperiosa necesidad de volver a saltar a la calle y a las carreteras.

La unidad y la confianza solo se forjarán en la lucha social. En las salas de juntas podemos discutir y enfrentarnos antes de ponernos de acuerdo y eso es lo que hace falta, un gran acuerdo de las y los de abajo. Una nueva forma de hacer y entender la política, sin las zancadillas y los codazos, pero tampoco con el insulto el menosprecio y el dogmatismo.

Creo que las fuerzas políticas y los actores políticos debieran aprender de los movimientos sociales. De hecho el nuevo relato ha surgido de los movimientos sociales exclusivamente y en su seno, pues sin elecciones a la vista y como profesión, se ha tenido la posibilidad de analizar la fase actual del capitalismo y de su crítica pasar a proponer alternativas. También alternativas europeas y a nivel continental tal y como ya trabaja y llama la Alter Summit de la que ya os he escrito y os recomiendo leáis sus propuestas. La Cumbre Social y otras plataformas y asambleas se deberían adherir y acompañar su movilización europea del 13 de Marzo.

Vale la pena no callar, ni consentir. Creo que con fuerza debemos exigir la dimisión del gobierno. El encuentro de las fuerzas sociales y la construcción entre partidos y movimientos de la Coalición imprescindible para alcanzar el gobierno y conseguir el poder para que el poder popular no vuelva a ser secuestrado. En lugar de vivir en un reino podrido, vale la pena alumbrar un poder ciudadano.